“Sin tener para hacer nada… rodeado de absolutamente nada”

“Crucero Alto – 4528 metros sobre el nivel del mar” [justamente todos esos metros encima de donde me encontraba hasta hace mas o menos unas cuatro horas]

O eso es lo que me indica un cartelito aplacado en medio de la absoluta nada, y colocado especialmente ahí solo para aquellos, bastante ya escasos [camioneros, contrabandistas, avezados, desocupados, viajeros sin mucho presupuesto, estúpidos, y por supuesto… yo] que decidieron de un momento a otro por tomar las riendas de su vehículo, generalmente de cuatro puertas como mínimo [justo ese es mi caso ahora, solo que específicamente, no soy yo el que va al volante] hacer una pequeña maleta con cosas que probablemente no vayas a necesitar, pasar por un grifo e invertir unos doscientos soles como mínimo para hacer que tu tanque rebalse en combustible, y de esa manera, lanzarse sin pensarlo dos veces hacia la carretera más cercana sin estar seguro exactamente de a donde uno pensó llegar a parar en primera instancia, [de todas formas eso es lo de menos] y sin saber muy bien cómo, terminar en un sitio tan inhóspito como en el que me encuentro ahora, al que para conseguir llegar sólo se necesita un poquito de “querer cambiar de aires por un tiempo”, [aunque a esta altura para mi mas que “cambiar” es “quitar”] “meterse en la cabeza que después valdrá la pena no virar el timón hacia el lado contrario ya que a algún lugar [¿Cuál? No importa mucho] ten por seguro que llegarás” otro tantito de “decisión”, que el chofer se considere bastante “avezado” con un tremendo “poder de convencimiento” para conseguir que lo acompañes y por tu parte, un poco de “indicios de trastorno mental”, “no saber medir las consecuencias de tus actos” , y más que nada “solo por haber querido escapar de todo esto, aunque al principio no sabías que lo necesitabas”  con el único fin de no sólo querer llegar a una nueva ciudad, [si es que no te pierdes en el camino claro está] sino que viajar metido en un bus de la muerte no tiene ningún sentido y mucho menos “estilo” ya que primero: no sabes con quien demonios tendrás que compartir el asiento y es un completo riesgo, segundo: tampoco podrás hacer paradas cuando quieras solo por tener la satisfacción de tomar una buena fotografía, tercero: no disfrutaras de la vista porque lo único que te provoca ahí dentro es dormir y nada más sin vivir el trayecto y lo que te depara el hecho de no tenerlo todo premeditado, y cuarto: por supuesto también, no podras escuchar la música que te pegue la gana y más aún, el hecho de no tener que compartir el poco oxígeno que de por sí allá afuera apenas y existe, con personas que ni siquiera conoces y que probablemente tampoco tienes ni tendrás ganas de conocer.

Puede que de por sí suene bastante aburrida la situación y todo, pero inexplicablemente no es tan así. Sentado en la parte trasera de un auto, asfalto por el frente, nubes negras en el horizonte, uno que otro letrero que ya no deseo leer, tierra árida a la izquierda, rebaños de animales por la derecha, peajes ocasionales que me dan muestra de que aún aquí llega la civilización y más que todo, frio, hacen del viaje bastante entretenido. [¿A quién quiero engañar? en verdad es extremadamente aburrido el estar aquí, sin señal de celular y peor aún, incluso de radio. Si no fuera tan extenuante como lo es, probablemente que no estaría “luchando” por escribir esto en pleno bamboleo del auto en que me encuentro al virar de una manera no muy estable las innumerables curvas por las que tiene que surcar, y escuchar una y otra vez las trentaicinco mismas canciones, no sería lo único atractivo que encuentre para distraerme, aunque no puedo quejarme, la tranquilidad y el silencio perpetuo en cientos de kilómetros a la redonda que provocan un sentimiento de envidia corrosiva en mi, al saber que regresaré a un lugar completamente a falta de eso… es lo que me anima de el hecho de encontrarme aquí, a pesar de todo lo que me espera a mi regreso.]

Y bueno, como entenderán, aquí a uno se le puede hacer muy difícil pensar en algo “puntual” y “específico” para escribir, ya que la completa “nada” provoca pensar absolutamente en “todo” y es demasiado difícil centrarse en un solo tema, e incluso acordarse de algo mas de un par de segundos antes de pensar en algo completamente diferente a lo anterior.

Pero en definitiva, y por mas que existan miles de cosas dentro de mi cabeza, no he podido dejar de pensar y tratar de interpretar una pequeña frasecita que leí en algún momento dentro de un periódico, una revista o exactamente no me acuerdo donde, [tal vez y en el traje de baño de alguna hermosa señorita que por allí pasara, no lo sé] mientras estaba echado en la arena y observando hacia las olas del mar, pero que en definitiva, me pareció demasiado interesante, y se quedó grabada en mi memoria hasta ahora, y por lo tanto, es lo único seguro de lo que puedo comentarles:

“Un ganador, es simplemente un perdedor… que nunca se rindió…”

Y sí, desde el instante en que llegue a leerlo, ha estado rebotando sin cesar dentro de mis pensamientos, y no he podido quedarme tranquilo, al creer que tal vez y yo, debería continuar intentando algo, que desde hace bastante tiempo me había convencido de que ya no tenía caso seguir por que sabía que “nunca me va a tomar en cuenta sea lo que sea que yo haga” así que continuar sería inútil y solo seguiría incomodando y aburriendo su entorno, pero nada más…

Pero ahora nuevamente, no puedo estar tan seguro, porque por más que lo he intentado, sé que nunca podré dejar de sentirme así, y más aún, con tanta de su “indiferencia” para conmigo, porque tal vez y “quiere tenerme lejos” para que las cosas no sigan empeorando, y no haciendo que se sienta más culpable, porque eso le molesta y es justamente por esa razón que opta por brindarme su “olvido”, para no tener que vivir bajo tormentas a costa mía. En teoría, tal vez y la estrategia funcionaría, pero con alguien más, y no conmigo,  ya que el hecho de “alejarse de mi” no es para nada una solución, como creo que piensa  y que al contrario, lo empeora todo en mucha más medida.

Pero ya bueno como sea, no deseo entrar en eso nuevamente así que en ese sentido… necesito saber, que si esta frasecita tiene razón como creo que la tiene pero que no puedo estar seguro, tal vez y de ahora en adelante… bueno no puedo saber con exactitud de cuanto podría llegar a influir en mi, y hasta tal vez en nada, [porque esta clase de frases sacadas de uno d esos libros de autoayuda suelen no tener efectos sobre mi persona] pero aun así me intriga, y en demasía…

“¿Continuar? No quiero seguir empeorandolo, pero tampoco deseo, perderlo todo [sabes a lo que me refiero] así por completo… y todo por mi culpa…otra vez, lo siento mucho…”

Listo, fue suficiente… no se toque nunca más el tema…

Creo que eso es lo último que se me ocurre para colocar aquí, ya que tener que luchar con el camino para entender también siquiera lo que estoy escribiendo, comienza a marearme, y eso, lo complicaría todo aún mas. Todavía me quedan unas tres horas como mínimo en esta situación, antes de regresar a lo mismo nuevamente. [celoso, confundido, triste…] 

Supongo que aquel pequeño respiro, se fue tan inesperadamente como vino… Puedo decir que valió la pena y todo, pero que no me fue suficiente…”

"En el más recóndito de los lugares, oxigeno en falta... nada más, y nada mejor para hacer..."

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Acerca de eldespistado

Escritor, [No he publicado nada, pero al menos lo intento] lector empedernido y blogger / Si buscas gente cuerda, no soy el indicado / Sobre mí no quieres saber mucho más... Ver todas las entradas de eldespistado

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