“Atrapado en un cuerpo, que no debería ser el suyo…”

Estoy cansado… si como lo leen, cansado, agobiado, aburrido y demás sinónimos que concuerden y caigan a pelo para describir específicamente a una persona, quien si en verdad pudiera no volver a levantarse de su cama nunca jamás en su vida… lo haría más que gustoso y sin ningún tipo de reproches de por medio.

No puedo describirlo exactamente, pero es bastante raro [incluso para mí], el querer mandar literalmente todo al carajo y continuar haciendo algo no necesariamente productivo, ha empezado a filtrarse en mi subconsciente y a cruzarse por mi cabeza. El hecho de simplemente tener de por sí la idea de dejarlo todo a la deriva cual pequeña balsa en mitad del océano, esperando a que una ola de esas se la trague y se la lleve directamente a los recovecos de “Poseidón” [“Neptuno” para los estudiosos de la mitología Romana, o en todo caso “Aquamán” para que hasta el más inútil me entienda] en cualquier momento, o también como segunda posibilidad, de en vez de hundir tu propia balsa haciendo pequeños hoyitos en la base para que poco a poco el agua se filtre y hayas recreado a propósito tu propio mini “Titanic”, hundir a las balsas de los demás las cuales simplemente están para no dejarte “pescar” como quisieras e impedirte navegar tranquilamente [una de dos], está cada vez poniéndose más interesante de a poquitos y provoca una serie de “maquineadas”, “formadas”, “moldeadas” y “estilizadas” ideas dentro de mi mentecita, por  hallar la forma y el método adecuado para llevar la cuestión de literalmente “acabarme yo o pues, acabar con todo” [da igual] de cualquier manera posible y sin escatimar en esfuerzos.

Es decir, uno puede llegar a estar tan perturbado, que simplemente queriendo mantenerse aislado de todo lo que sucede allá afuera, no le basta. El saber que existen tantas cosas, situaciones y excesos que sobrepasarían el entendimiento de cualquier persona común y corriente, [que escandalizarían a tu abuela si se animara a darse un paseo por alguna calle concurrida un domingo a las cuatro de la mañana] que no deberían ni existir porque simple y llanamente son “gustos” o [algo que lo describe mejor] “idioteces” actuales que no merecen ni ser pronunciados pero que por parte de mucha gente [estúpida] se mantienen en vigor, y que por más que a ti, que decidiste aislarte de todo eso [muy inteligente] ya no te afecten, sabes que todavía a muchos otros si lo hace y el hecho de quedarte de brazos cruzados y sólo pensar en uno mismo [el librito que leí en primaria acerca de “Miguel Grau” no me enseñó eso] se torna bastante egoísta y no me dejaría seguir viviendo en paz, por lo tanto podría ayudar un poquito, al menos, ideando una forma de destrucción masiva [si, eso es] para todo y todos aquellos que apoyen ciertas formas de joder y corromper a nuestra trastornada y desubicada sociedad [en sí a mí me molesta, y con eso basta, lo demás es para darle otra justificación]

Pero ¿Qué es lo que me anima? ¿Qué puede ser aquello que aliente mis actividades subversivas contra mi entorno alterado? ¿Qué me lleva a querer ir en contra de lo ya pre establecido? Pues la razón es bastante simple, y creo yo, no necesita de mayor explicación.

Todo sea ya por un poco de “tranquilidad” [que hoy en día, al menos que te subas a un cerro o te vayas a un pueblito bien lejano y construyas tu casa ahí no vas a encontrar], un tantito de “silencio” [que no provenga de mis audífonos, de su voz a través de una llamada por celular, o de un terremoto azotando todo a mí alrededor claro está] y solo por conseguir alejarme sobre todo, de ciertos acontecimientos e informaciones innecesarias de las cuales día tras día termino experimentando sin descanso o enterándome de ellas sin quererlo nunca [algo hace que siempre suceda, no sé que es, tal vez y el entorno] y que simplemente lo único que consiguen es que con cada nuevo perturbador amanecer, yo siga alentando mis crudos afanes por “desaparecerme“, o en su defecto, teniendo un poco más de autoestima, sin otro remedio que [en caso de que falle el plan “A” siempre se tiene al plan “B” bajo la manga] el “desaparecerlo todo”, y así conseguir sobrevivir sólo por un tiempo extra.

[“Desaparecerlo todo” bastante interesante y hasta solo un poco mas llamativo que el desaparecerme yo mismo, diría, sería una manera efectiva [radical, pero al fin y al cabo, efectiva] de evitarme conflictos interpersonales que solo consigan “incomodidad” al exteriorizarlos y todo por sentirme tan perturbado e intentar encontrarle una explicación a tanta “manía por mantenerse lejos de mí” aun sabiendo que solo conseguiré un poco más de su total “indiferencia”. Como sea, en vez de salvarme sólo a mi mismo y que toda esa porquería siga rondando por ahí, sería una buena forma de contribuir en algo. De todas maneras, nada mal no está la idea, tal vez y un poco más adelante, me avoque por bombardearlo todo, todavía no lo he decidido]

Escribiendo de esta manera, me acabo de dar cuenta de algo, que probablemente estuvo fuera de mi comprensión hasta hace unos minutos, y es que en efectiva, me atrevo a decir que:

“Creo que ahora, al fin entendí a mi abuelo”

Cada día, sin nada mejor que hacer, que sentarse en el patio, coger su sombrero, colocarse sus lentes, y tomar el sol sin que absolutamente nadie lo perturbe, es algo que yo consigo envidiar de una manera muy grande, tal vez dirán que pues, es lo único que tiene para hacer y por eso es que se comporta así, pero yo creo que su actitud de desprecio y desgano hacia todo, no va simplemente por ahí.

Creo más bien que se “aburrió” [si, exactamente como yo ahora], se canso de todos los días ver lo mismo al cruzar la puerta de la casa, de escuchar cosas que ni le interesan y que todo allá afuera, este para producir “ruido” y nada más que eso. ¡Qué ancias por volver a cuando era niño! y no existía nada peor que los regaños de su padre que podría molestarlo.

Es por eso que creo, prefirió optar por la opción más sensata, de salvarse él y que se friegue el resto, aunque no dudo que si pudiera hacer algo para componer la situación [su avanzada edad ya no se lo permite] lo haría sin disgusto alguno.

Supongo que esa es la razón del porqué creo, que dentro de la familia, es a el a quien más me parezco, aunque tal vez me esté adelantando mas o menos medio siglo como mínimo, después de todo, el ya surca los noventa y yo todavía ni a los veinte eh podido llegar.

Eso es algo que me intriga, ya que me comporto como él, pero no tengo ni la mitad de su edad ¿Por qué? ¿Porqué es que con quien mejor me entiendo es con mi octogenario abuelo y no con muchos de los corrompidos de mi generación? No lo entiendo aún y supongo que no lo entenderé jamás, pero esto es algo que me ha llevado a pensar, y no sé si alguno de ustedes se sienta así que:

“Tal vez soy uno de esos ancianos gruñones y pesimistas, tristemente atrapado y encerrado bajo llave, en el cuerpo de un joven desbandado, y sin saber aún lo mucho que puede llegar a conseguir si se lo propone con exactitud…”

He ahí una mezcla de dos distintos tipos de comportamiento, que conllevan a generar a alguien que se sienta renegado con la sociedad en la que le tocó vivir.

Y sí, suena bastante raro, pero es la única razón que le encuentro a mi completa falta de animosidad por ser otra parte mas, otra tuerquita, otro clavito [o como diría Daniel F: “Otra gota en la lluvia de ayer”] dentro del “sistema” [si no me entienden, vuelvan a ver la película “Matrix” para que se hagan una idea] que nos rige actualmente.

Me rehuso a pertenecer al común denominador, y ser parte de los problemas que nos molestan a todos, y aunque por mas que tenga en mis manos [y cargando una pequeña bala dentro, guardado celosamente dentro de mi armario] la solución personal a todo lo que me perturba, intentaré hacer algo, tal vez no sea mucho, para generar algún tipo de conciencia sólo en algunos que creo puedan entenderme, con el resto, no creo que pueda hacer mucho, ya que la “ignorancia” y el “haberse dejado influenciar” hace que se lo hayan buscado.

No creo que muchos hayan podido entender esto [lo admito, está medio confuso] pero creo que ahí radica la idea, que solo algunos puedan comprenderlo, y otros pues, tampoco es que necesiten hacerlo, son felices dentro de su estupidez.

De todas formas hay un buen dicho que dice:

“Si no puedes ser parte de la solución, al menos, no seas parte del problema”

[O algo parecido, pero se entiende]

A lo que yo podría corregir escribiendo que:

“Dejar de considerarnos parte del problema desde un principio, lo empeora mas, querámoslo o no estamos de por sí dentro de el… La idea radica en tratar de no seguir siendo iguales al resto, e ir sólo un poquito, en contra de lo pre establecido”

Así de simple, espero que alguien haya podido entender el punto, me basta solo con que uno lo haya hecho, eso es todo…

"Sobre mi hombro llevo lo que pienso... Instaura una pequeña anarquía, altera el orden establecido, y empezará a reinar el caos..."

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Acerca de eldespistado

Escritor, [No he publicado nada, pero al menos lo intento] lector empedernido y blogger / Si buscas gente cuerda, no soy el indicado / Sobre mí no quieres saber mucho más... Ver todas las entradas de eldespistado

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