Archivo mensual: enero 2012

“Demasiado por hacer aún… quedándome tan poco tiempo…”

“Otro Sentido Para La [mi] Muerte Parte II”

[Si no lo leíste, te recomiendo que lo hagas, búscalo, está más atrás y podrás comprenderlo mejor… si no quieres leerlo y menos buscarlo pues, mucho mejor aún…]

Que no sea para sorpresa de nadie, pero algo como esto me debía de pasar alguna vez sin falta.

Entonces debo decir que aunque no sea para preocuparse extensamente todavía, últimamente me veo afectado por uno de esos buenos nudos [o como se desee describir a algo que no te permite dejar de toser como un tuberculoso] atorado en la garganta… y se usa la expresión de “nudo en la garganta” muy popularmente para referirse a situaciones que a uno puedan producirle cierto temor o preocupación al saber que su realización es inminente, tal vez, pero como entenderán, en mi caso esta sensación no viene a aparecer precisamente por tenerle miedo, nerviosismo o cualquier sinónimo que se le parezca, hacia algo extraño o particular, es que simplemente tengo esa “cosa” acorralada a la altura de mi cuello, apretando cada vez más fuerte con cada bocanada de aire, que por necesidades humanas [y tener tupida la nariz también] me veo en la necesidad de tomar… porque estoy empezando a sentir, que esta cada vez más cerca, el día en que se supone que debo dejar de respirar, cuando el cansado corazón me deje de latir, cuando tenga que dormirme para no volver a despertar, o bueno, dejándonos de rodeos: “morir” y pues, siendo de esa manera, no es que precisamente este haciendo lo que se supone que debería, teniendo de por sí ya tan poco tiempo de mi lado y mucho por hacer, muy por el contrario, ando todos los días perdiéndome en frivolidades y distracciones innecesarias, en ves de dedicarme a lo que se supone me debería interesar mas que nada y eso es algo que no puedo seguir perdonándome a mí mismo… ni por un segundo más.

Pero no, cuando digo que cada vez esta más cerca aquel día, no me refiero a que tengo alguna clase de enfermedad terminal, [o eso espero, al menos si tengo alguna no estoy enterado todavía] tampoco que uno de esos tumores malignos se encuentra alojado sin remedio debajo de mi cráneo o que me estoy pudriendo por dentro y es en vista de ese motivo que debo empezar a despedirme de todos y cada uno por que ya solo me quedan unos cortos meses de seguirle quitando oxigeno a alguien más que sí se lo merezca. En definitiva, pues no, no creo estarme muriendo [aún] ni próximo a morirme en un corto tiempo, lo único que siento, sí, es que a mí la huesuda vendrá a tocarme el timbre de la puerta o a dejarme un “inbox” a mi cuenta de correo electrónico, mucho antes que a cualquier otra persona, que según ciertas estadísticas [eso es algo más que considero como una pérdida de tiempo aparte de la “psicologia”, intentando no herir susceptibilidades, son solo alusiones personales ] tendría una esperanza de vida “confiable” igual o incluso menor a la mía por simples factores de edad. Quiero decir que por más que suponga que todavía me queden bastantes anocheceres por presenciar y sea una cantidad considerable, aun así tengo muchos menos que cualquier otro, y eso es lo único que puedo afirmar con seriedad.

¿Qué como lo sé? Pues, eso es algo que no puedo responder a cabalidad, y solo me queda decir que: Simplemente lo sé y ¡Ya! eso es todo, es como aquel instinto asesino de cualquier sicario a sueldo que ande suelto por ahí, que podrá decirte con exactitud el día, la hora y el lugar en el que perecerá su víctima, según si hace bien su trabajo o no, solo que en mi caso, todos esos cálculos son para conmigo mismo y obviando, claro está, las precisiones de hora, fecha y lugar, simplemente diciendo que me iré antes que cualquiera, y de eso a estas alturas, estoy bastante seguro ya.

Así que, para hacerlo entendible, sabiendo que probablemente, si a tu mejor amigo/a que tampoco cruza la barrera de los veinte todavía, le quedan “estadísticamente” unos setenta años más por vivir como mínimo, yo pues, y siguiendo ese patrón, estaría casi seguro [y dependiendo de distintos factores] que unos diez o quince años menos en mí sería lo ideal. Es decir, comparando con los setenta años más que tu mejor amigo/a tiene por vivir, yo tendría solamente unos sesenta o cincuentaicinco años, para hacer todo lo que aún tengo que hacer pero con lo que irónicamente, aún ni he empezado y todo por estarme preocupando de cualquier cosa menos de lo que debería importarme. Eh ahí la desesperación, y la razón de el nudito a la altura de la manzana de Adán que les había comentado hace unos cuantos párrafos atrás y que como entenderán, hasta ahora no consigo quitarme, por el hecho de saber que no puedo contar con tanto tiempo como los demás, pero con el doble de cosas por hacer que cualquiera, y pues, yo aquí perdiendo el tiempo despreocupadamente, dejando que las manecillas del reloj avancen sin estarlas aprovechando todas y cada una, como si nada pasara y como si no hubiera decidido ya voluntariamente, cuando llegue el momento indicado, el yo mismo quitarme la vida [sin la ayuda de nadie ni nada] antes de ser considerado una carga, para mi mismo primeramente, o para cualquier otro/a que en un futuro [ruega por que no seas tú, en estos días ya no se sabe] vaya a tener que soportarme.

“No le tengo miedo a la muerte, eso es para los aferrados… El miedo lo tengo hacia el hecho de tener que seguir viviendo, más de lo necesario…”

Y bueno, con tanto por hacer, y muy poco por quedarme vivir, es hora de dejarse de tonterías, y empezar a utilizar el valioso tiempo que con cada minuto se me acorta, haciendo las cosas que desde un principio deberían haberme interesado.

Entonces, siendo así, debo empezar a planificarme para mi mismo, todo aquello que se supone que ya debería de haber concluido, pero que por razones que me sorprenden, con las que ni he empezado:

  • Primer punto; Agenciarme de un revolver que sea confiable:

Y es que esta parte es de vital importancia en el plan, ya que si quiero poder por mi mismo decidir cuando quiero dejar de andar y para que las probabilidades de no fallar estén a mi favor [tirarse de un risco o de un puente peatonal, ahogarse, tomar una cuantiosa cantidad de pastillas o ahorcarse con una soga están ya muy vistos y tan precisos no son] debo desde ya y con mucha, pero mucha anticipación, tener uno escondido dentro de mi closet o debajo de mi cama a manera de prevención [nunca se sabe, el tiempo varía y las situaciones pueden ameritarlo mucho antes] ya que un revolver es la manera mas fácil, rápida y dolorosa solo por unas fracciones de segundo [dependiendo de mi puntería y precisión] para que la acción sea efectiva, para no malgastar esa bala que es con la única que pienso contar, y evitar situaciones dolorosas y embarazosas en exceso, por no haber dado en el blanco, mis pulmones todavía funcionando, y solo haber prolongado mi estadía un poco más. He ahí la razón de “A toda costa” y repito “A TODA COSTA” no fallar ese único primer disparo, ya que si así sucediese, me llevaría a precisamente lo que no quiero, probablemente seguir viviendo artificialmente con un tubo en la boca, y preguntándome para mi mismo, el por qué se supone que tuve que fallar, de todas formas, si quisiera llegar a esa situación, solo tendría que esperarme un tiempo más a que me suceda “naturalmente” como a cualquier otro, y ya saben que eso es precisamente lo que a toda costa deseo evitar.

  •   Segundo Punto; Escribir, escribir, y seguir escribiendo:

Precisamente esto es algo, el cual se supone que no debería dejar de hacer jamás, pero que por culpa de mis tres factores anteriormente ya expresados [las “circunstancias”, el “momento” y las “ganas”] jamás consigo hacer como me encantaría. En sí no es tanta “culpa” hacia todo esto, ya que esas son las tres características que me definen como “pseudo escritor” y jamás van a cambiar permitiéndome hacerlo cuando sea necesario. Solamente que últimamente, a parte del retraso que ya tenía, se ha añadido una situación más que jamás debió existir y con la que me debo en la obligación de acabar. Me refiero, por supuesto a las “distracciones” que en peor manera, hacen que yo empiece a perder el tiempo, y no pueda dedicarme a lo único que se supone que “soy bueno” cuando las “circunstancias” me lo permiten, el “momento” es preciso para hacerlo y tengo bastantes “ganas” que me impulsen a escribir algo que a mi me va a encantar, sin importarme nada que a los demás no. Todas estas pequeñas distracciones son las culpables del que yo no pueda seguir escribiendo cuando debería, y por lo tanto, es de lo primero que me debo encargar, hasta hacerlas desaparecer por completo en mí.

  • Tercer punto: Irme y apartarme de todos lo más que se pueda:

No puedo asegurar que este tercer punto vaya a ser efectivo inmediatamente, ya que por el momento [razones obvias] no puedo permitírmelo. Pero para cuando si me sea posible, primero, deberé mudarme sin ningún reparo y sin mirar atrás, hacia cualquier otro lugar al que nada ni nadie me ate y así alejarme de el primer factor que pueda influir para no cumplir con mi cometido: “familia y alguno que otro amigo” ya que si los conceptos de “fraternidad” y “amistad” están bien puestos y no fallarían incluso en mí, todas esas personas que creo [aun no entiendo como] puedan estimarme, no se entrometerían en mis deberes por cumplir y echen a perder de alguna manera el plan previamente establecido, eso sería fatal, no puedo permitirlo. [También va en cuestiones solidarias, de esta manera conseguiría “ahorrar” algún tipo de pena .[en el hipotético caso claro está que alguien pueda sentir eso si desaparezco] Eh aquí la vitalidad de este punto, el estar lejos y apartado, en un lugar totalmente ajeno, me va a permitir hacer mi trabajo, cuando sea necesario, ya que una vez más no pienso vivir excediendome, ocupando un lugar que podría ser mejor ocupado por cualquier otro y habiendo hecho ya previamente todo lo que me ataba a la vida terrenal.

  • Cuarto Punto; Ella:

… Punto totalmente indispensable [Si no te conociera ya, te seguiría buscando, eso tenlo por seguro…]

  • Quinto Punto; Un perro como compañía:

¿Qué mejor compañía que la de un perro? ¿Alguien en contra? Y es que no hay nada mas confiable que uno de esos curiosos animales, a los que en la mayoría de mi vida he sido bastante ajeno, ya que con un gato [al que sí llaman hijo y se alegran cuando llega] en la familia, siempre me ha sido bastante difícil contar con uno propio. Pero mis razones de poseer un perro fiel de mi lado no van simplemente para que me acompañe durante mis premeditados últimos días, si no más bien, el que por supuesto, sea el único que resguarde a mi cuerpo inerte cuando el acto quede consumado, y previamente, el único ser viviente [aparte de el cuarto punto imprescindible de más atrás] que quieres a tu lado incondicionalmente. Díganme que no quieren uno también, y si ya lo tienen, no saben como los envidio, después de todo, no lo tienes que conquistar, no se va de tu lado así por así, no es hipócrita, no habla pero pareciera que sí y sobre todo, siempre dormirá al pie de tu cama sólo por el módico precio de un poco de comida todos los días, y que lo saques a pasear de vez en cuando, son todos sus requerimientos vitales.

  • Sexto punto; Un plan de contingencia por si el revolver fallara:

Nunca se sabe, ya que siempre hay que estar preparado y tener algún plan “B”, bien es cierto, y como anteriormente ya lo había dicho, no pienso dejar que nada [una enfermedad que voluntariamente no haya deseado contraer] ni nadie se encargue de hacer, lo que se supone que yo mismo tengo que,  pero si por alguna extraña razón no lo consigo como espero, debo idear un plan de contingencia que me aseguro en segunda instancia, el final que deseo darme, ya que si debo morir por algo, será por mis propias manos y por las de nadie más….

“Si te enteraras que detendré mi respiración para mañana… ¿Qué me dirias hoy?

Supongo que estos seis son los puntos más cruciales y de vital importancia, si quiero cumplir con mi cometido sin ningún tipo de interrupciones, ya que no esta en mis planes vitales, el hacer que alguien se acuerde de mi, después de haber fenecido, pero si es que alguien lo hace, será por cualquier cosa que yo haya podido dejar regada desinteresadamente por ahí, pero sin ninguna intención de prevalecer en el tiempo, y que haya podido ser utilizado para conveniencias personales.

Creo que [y para finalizar de una vez] no me voy a quitar este terco nudo que tengo atorado en la garganta, por el simple hecho de saber que me queda tan poco tiempo, pero aún mucho por hacer, es una situación perturbante, y preocupante en exceso mas que todo… algo tendré que hacer con eso…

“No puedo permitirme morir, al menos, no por ahora. Tengo bastantes cosas aun por hacer, y ni siquiera eh empezado…”

"Primer punto: Conseguirme una de estas... sin ella, continuar ya no cobra sentido..."

"Primer punto: Conseguirme una de estas... Parte crucial del plan, ya que sin ella, continuar no cobra el mismo sentido..."

 


“Sin tener para hacer nada… rodeado de absolutamente nada”

“Crucero Alto – 4528 metros sobre el nivel del mar” [justamente todos esos metros encima de donde me encontraba hasta hace mas o menos unas cuatro horas]

O eso es lo que me indica un cartelito aplacado en medio de la absoluta nada, y colocado especialmente ahí solo para aquellos, bastante ya escasos [camioneros, contrabandistas, avezados, desocupados, viajeros sin mucho presupuesto, estúpidos, y por supuesto… yo] que decidieron de un momento a otro por tomar las riendas de su vehículo, generalmente de cuatro puertas como mínimo [justo ese es mi caso ahora, solo que específicamente, no soy yo el que va al volante] hacer una pequeña maleta con cosas que probablemente no vayas a necesitar, pasar por un grifo e invertir unos doscientos soles como mínimo para hacer que tu tanque rebalse en combustible, y de esa manera, lanzarse sin pensarlo dos veces hacia la carretera más cercana sin estar seguro exactamente de a donde uno pensó llegar a parar en primera instancia, [de todas formas eso es lo de menos] y sin saber muy bien cómo, terminar en un sitio tan inhóspito como en el que me encuentro ahora, al que para conseguir llegar sólo se necesita un poquito de “querer cambiar de aires por un tiempo”, [aunque a esta altura para mi mas que “cambiar” es “quitar”] “meterse en la cabeza que después valdrá la pena no virar el timón hacia el lado contrario ya que a algún lugar [¿Cuál? No importa mucho] ten por seguro que llegarás” otro tantito de “decisión”, que el chofer se considere bastante “avezado” con un tremendo “poder de convencimiento” para conseguir que lo acompañes y por tu parte, un poco de “indicios de trastorno mental”, “no saber medir las consecuencias de tus actos” , y más que nada “solo por haber querido escapar de todo esto, aunque al principio no sabías que lo necesitabas”  con el único fin de no sólo querer llegar a una nueva ciudad, [si es que no te pierdes en el camino claro está] sino que viajar metido en un bus de la muerte no tiene ningún sentido y mucho menos “estilo” ya que primero: no sabes con quien demonios tendrás que compartir el asiento y es un completo riesgo, segundo: tampoco podrás hacer paradas cuando quieras solo por tener la satisfacción de tomar una buena fotografía, tercero: no disfrutaras de la vista porque lo único que te provoca ahí dentro es dormir y nada más sin vivir el trayecto y lo que te depara el hecho de no tenerlo todo premeditado, y cuarto: por supuesto también, no podras escuchar la música que te pegue la gana y más aún, el hecho de no tener que compartir el poco oxígeno que de por sí allá afuera apenas y existe, con personas que ni siquiera conoces y que probablemente tampoco tienes ni tendrás ganas de conocer.

Puede que de por sí suene bastante aburrida la situación y todo, pero inexplicablemente no es tan así. Sentado en la parte trasera de un auto, asfalto por el frente, nubes negras en el horizonte, uno que otro letrero que ya no deseo leer, tierra árida a la izquierda, rebaños de animales por la derecha, peajes ocasionales que me dan muestra de que aún aquí llega la civilización y más que todo, frio, hacen del viaje bastante entretenido. [¿A quién quiero engañar? en verdad es extremadamente aburrido el estar aquí, sin señal de celular y peor aún, incluso de radio. Si no fuera tan extenuante como lo es, probablemente que no estaría “luchando” por escribir esto en pleno bamboleo del auto en que me encuentro al virar de una manera no muy estable las innumerables curvas por las que tiene que surcar, y escuchar una y otra vez las trentaicinco mismas canciones, no sería lo único atractivo que encuentre para distraerme, aunque no puedo quejarme, la tranquilidad y el silencio perpetuo en cientos de kilómetros a la redonda que provocan un sentimiento de envidia corrosiva en mi, al saber que regresaré a un lugar completamente a falta de eso… es lo que me anima de el hecho de encontrarme aquí, a pesar de todo lo que me espera a mi regreso.]

Y bueno, como entenderán, aquí a uno se le puede hacer muy difícil pensar en algo “puntual” y “específico” para escribir, ya que la completa “nada” provoca pensar absolutamente en “todo” y es demasiado difícil centrarse en un solo tema, e incluso acordarse de algo mas de un par de segundos antes de pensar en algo completamente diferente a lo anterior.

Pero en definitiva, y por mas que existan miles de cosas dentro de mi cabeza, no he podido dejar de pensar y tratar de interpretar una pequeña frasecita que leí en algún momento dentro de un periódico, una revista o exactamente no me acuerdo donde, [tal vez y en el traje de baño de alguna hermosa señorita que por allí pasara, no lo sé] mientras estaba echado en la arena y observando hacia las olas del mar, pero que en definitiva, me pareció demasiado interesante, y se quedó grabada en mi memoria hasta ahora, y por lo tanto, es lo único seguro de lo que puedo comentarles:

“Un ganador, es simplemente un perdedor… que nunca se rindió…”

Y sí, desde el instante en que llegue a leerlo, ha estado rebotando sin cesar dentro de mis pensamientos, y no he podido quedarme tranquilo, al creer que tal vez y yo, debería continuar intentando algo, que desde hace bastante tiempo me había convencido de que ya no tenía caso seguir por que sabía que “nunca me va a tomar en cuenta sea lo que sea que yo haga” así que continuar sería inútil y solo seguiría incomodando y aburriendo su entorno, pero nada más…

Pero ahora nuevamente, no puedo estar tan seguro, porque por más que lo he intentado, sé que nunca podré dejar de sentirme así, y más aún, con tanta de su “indiferencia” para conmigo, porque tal vez y “quiere tenerme lejos” para que las cosas no sigan empeorando, y no haciendo que se sienta más culpable, porque eso le molesta y es justamente por esa razón que opta por brindarme su “olvido”, para no tener que vivir bajo tormentas a costa mía. En teoría, tal vez y la estrategia funcionaría, pero con alguien más, y no conmigo,  ya que el hecho de “alejarse de mi” no es para nada una solución, como creo que piensa  y que al contrario, lo empeora todo en mucha más medida.

Pero ya bueno como sea, no deseo entrar en eso nuevamente así que en ese sentido… necesito saber, que si esta frasecita tiene razón como creo que la tiene pero que no puedo estar seguro, tal vez y de ahora en adelante… bueno no puedo saber con exactitud de cuanto podría llegar a influir en mi, y hasta tal vez en nada, [porque esta clase de frases sacadas de uno d esos libros de autoayuda suelen no tener efectos sobre mi persona] pero aun así me intriga, y en demasía…

“¿Continuar? No quiero seguir empeorandolo, pero tampoco deseo, perderlo todo [sabes a lo que me refiero] así por completo… y todo por mi culpa…otra vez, lo siento mucho…”

Listo, fue suficiente… no se toque nunca más el tema…

Creo que eso es lo último que se me ocurre para colocar aquí, ya que tener que luchar con el camino para entender también siquiera lo que estoy escribiendo, comienza a marearme, y eso, lo complicaría todo aún mas. Todavía me quedan unas tres horas como mínimo en esta situación, antes de regresar a lo mismo nuevamente. [celoso, confundido, triste…] 

Supongo que aquel pequeño respiro, se fue tan inesperadamente como vino… Puedo decir que valió la pena y todo, pero que no me fue suficiente…”

"En el más recóndito de los lugares, oxigeno en falta... nada más, y nada mejor para hacer..."


“Cuando un respiro te era necesario, y tu ni te dabas por enterado/a…”

[Post del Domingo que no pude publicar porque pues… no me dió la gana]

¡Maldita sea! ¡Qué tranquilidad!

Me eh enfrascado en esa clase de momentos en los que aún no puedes comprender muy bien cómo, cuando, o en qué momento… pero al fin y al cabo terminaste llegando a parar en un lugar bastante peculiar del que sólo alcanzas a conocer por tus cortos y vanos recuerdos, que no se parece en nada a donde te encontrabas hace no muchas horas y donde sueles despertar… pero que en verdad [y por más que parezca una queja] no tienes ninguna clase de problemas o reproches hacia eso.

Al contrario, te sientes la persona más tranquila [no feliz, porque eso es relativo al menos en mi] y sólo alcanzas a decir para intentar de alguna forma conseguir explicarlo que:

“Quién lo diría, que sin haberlo premeditado, ni planeado desde hace bastante tiempo atrás o sin siquiera haberse enterado muy bien que después de todo en verdad sí que lo necesitabas… una vez más terminaste escapando del lugar  donde tantos dolores de cabeza te aquejan [por más que lo ames] para terminar inesperadamente al menos por unos días, respirando un poquito de paz [que mucha falta ya te hacía aunque todavía no lo sabías] y escuchando nada más que las olas del mar romperse contra la orilla…”

Ahora sé cómo debieron de sentirse el par de canarios enjaulados que compraron alguna vez a causa de un berrinche, y a los que sólo alcanzé a escuchar unos cuantos días como mínimo.

Día tras día esos dos condenados intentaron zaparse de su encarcelamientos, hasta que por alguna razón que no me interesó mucho, la puertita de su jaula quedó abierta [tal vez y fue “a propósito” porque sus ruidos ensordecedores molestaban a todos] y consiguieron alcanzar su añorado escape ¡Qué sensación de alivio debieron sentir al haberse zafado y alcanzar su libertad [al menos durante los primeros diez minutos porque de seguro alguna clase de gato los usó de almuerzo, pero al fin y al cabo, libres] supongo que es así como alcanzo a sentirme yo ahora…

Como sea, dejando de lado descripciones absurdas y hasta estúpidas en gran cantidad, tengo que decir que en un buen tiempo no me había sentido tan contento [sí, lo sé, suena tontamente cursi, pero no se como escribirlo de otra manera] porque por más que cada cierto tiempo tenga buenas oportunidades para poder darme un “respiro” el hecho de haber pasado de un lugar de por si ya “pequeño” a un lugar todavía “más pequeño aún” es bastante reconfortante, e incluso me da ideas, de algún día [tal vez no será muy lejano] decida quedarme aquí para no volverme a ir nunca jamás hasta el final de mis días [no creo que me queden muchos tampoco, de todas formas, de esa manera, mis cenizas tendrían un mejor destino que las de cualquier otro triste mortal: “el mar”.

Sé que de la forma como intente describirlo, jamás conseguiré expresar exactamente cómo puedo llegar a sentirme precisamente en el momento en el que me encuentro escribiendo esto a puño y letra, y que más tarde intentaré publicar, si es que consigo una computadora antes de que se me acabe el Domingo y la llegada del Lunes me acorte los pocos días que de por sí ya casi no tengo por aquí…

Son las siete de la noche con quince minutos y todavía no a anochecido, el sol comienza a ocultarse cada vez más rápido y su luz se pierde con el movimiento de las olas, tres colillas de cigarro completamente consumidos yacen ya a mis pies, y la vista fantástica que poseo solitariamente en el malecón, hacen aún más inmejorable mi estadía por aquí, creo que por ahora, es momento de cerrar el cuaderno y dedicarme a escuchar únicamente el sonido de la brisa del mar, que probablemente no vuelva a encontrar dentro de bastante tiempo después…

Continuar sería inútil, no tengo mas para escribir…

 

[Foto pendiente… para cuando apenas pueda subirla] 


“Atrapado en un cuerpo, que no debería ser el suyo…”

Estoy cansado… si como lo leen, cansado, agobiado, aburrido y demás sinónimos que concuerden y caigan a pelo para describir específicamente a una persona, quien si en verdad pudiera no volver a levantarse de su cama nunca jamás en su vida… lo haría más que gustoso y sin ningún tipo de reproches de por medio.

No puedo describirlo exactamente, pero es bastante raro [incluso para mí], el querer mandar literalmente todo al carajo y continuar haciendo algo no necesariamente productivo, ha empezado a filtrarse en mi subconsciente y a cruzarse por mi cabeza. El hecho de simplemente tener de por sí la idea de dejarlo todo a la deriva cual pequeña balsa en mitad del océano, esperando a que una ola de esas se la trague y se la lleve directamente a los recovecos de “Poseidón” [“Neptuno” para los estudiosos de la mitología Romana, o en todo caso “Aquamán” para que hasta el más inútil me entienda] en cualquier momento, o también como segunda posibilidad, de en vez de hundir tu propia balsa haciendo pequeños hoyitos en la base para que poco a poco el agua se filtre y hayas recreado a propósito tu propio mini “Titanic”, hundir a las balsas de los demás las cuales simplemente están para no dejarte “pescar” como quisieras e impedirte navegar tranquilamente [una de dos], está cada vez poniéndose más interesante de a poquitos y provoca una serie de “maquineadas”, “formadas”, “moldeadas” y “estilizadas” ideas dentro de mi mentecita, por  hallar la forma y el método adecuado para llevar la cuestión de literalmente “acabarme yo o pues, acabar con todo” [da igual] de cualquier manera posible y sin escatimar en esfuerzos.

Es decir, uno puede llegar a estar tan perturbado, que simplemente queriendo mantenerse aislado de todo lo que sucede allá afuera, no le basta. El saber que existen tantas cosas, situaciones y excesos que sobrepasarían el entendimiento de cualquier persona común y corriente, [que escandalizarían a tu abuela si se animara a darse un paseo por alguna calle concurrida un domingo a las cuatro de la mañana] que no deberían ni existir porque simple y llanamente son “gustos” o [algo que lo describe mejor] “idioteces” actuales que no merecen ni ser pronunciados pero que por parte de mucha gente [estúpida] se mantienen en vigor, y que por más que a ti, que decidiste aislarte de todo eso [muy inteligente] ya no te afecten, sabes que todavía a muchos otros si lo hace y el hecho de quedarte de brazos cruzados y sólo pensar en uno mismo [el librito que leí en primaria acerca de “Miguel Grau” no me enseñó eso] se torna bastante egoísta y no me dejaría seguir viviendo en paz, por lo tanto podría ayudar un poquito, al menos, ideando una forma de destrucción masiva [si, eso es] para todo y todos aquellos que apoyen ciertas formas de joder y corromper a nuestra trastornada y desubicada sociedad [en sí a mí me molesta, y con eso basta, lo demás es para darle otra justificación]

Pero ¿Qué es lo que me anima? ¿Qué puede ser aquello que aliente mis actividades subversivas contra mi entorno alterado? ¿Qué me lleva a querer ir en contra de lo ya pre establecido? Pues la razón es bastante simple, y creo yo, no necesita de mayor explicación.

Todo sea ya por un poco de “tranquilidad” [que hoy en día, al menos que te subas a un cerro o te vayas a un pueblito bien lejano y construyas tu casa ahí no vas a encontrar], un tantito de “silencio” [que no provenga de mis audífonos, de su voz a través de una llamada por celular, o de un terremoto azotando todo a mí alrededor claro está] y solo por conseguir alejarme sobre todo, de ciertos acontecimientos e informaciones innecesarias de las cuales día tras día termino experimentando sin descanso o enterándome de ellas sin quererlo nunca [algo hace que siempre suceda, no sé que es, tal vez y el entorno] y que simplemente lo único que consiguen es que con cada nuevo perturbador amanecer, yo siga alentando mis crudos afanes por “desaparecerme“, o en su defecto, teniendo un poco más de autoestima, sin otro remedio que [en caso de que falle el plan “A” siempre se tiene al plan “B” bajo la manga] el “desaparecerlo todo”, y así conseguir sobrevivir sólo por un tiempo extra.

[“Desaparecerlo todo” bastante interesante y hasta solo un poco mas llamativo que el desaparecerme yo mismo, diría, sería una manera efectiva [radical, pero al fin y al cabo, efectiva] de evitarme conflictos interpersonales que solo consigan “incomodidad” al exteriorizarlos y todo por sentirme tan perturbado e intentar encontrarle una explicación a tanta “manía por mantenerse lejos de mí” aun sabiendo que solo conseguiré un poco más de su total “indiferencia”. Como sea, en vez de salvarme sólo a mi mismo y que toda esa porquería siga rondando por ahí, sería una buena forma de contribuir en algo. De todas maneras, nada mal no está la idea, tal vez y un poco más adelante, me avoque por bombardearlo todo, todavía no lo he decidido]

Escribiendo de esta manera, me acabo de dar cuenta de algo, que probablemente estuvo fuera de mi comprensión hasta hace unos minutos, y es que en efectiva, me atrevo a decir que:

“Creo que ahora, al fin entendí a mi abuelo”

Cada día, sin nada mejor que hacer, que sentarse en el patio, coger su sombrero, colocarse sus lentes, y tomar el sol sin que absolutamente nadie lo perturbe, es algo que yo consigo envidiar de una manera muy grande, tal vez dirán que pues, es lo único que tiene para hacer y por eso es que se comporta así, pero yo creo que su actitud de desprecio y desgano hacia todo, no va simplemente por ahí.

Creo más bien que se “aburrió” [si, exactamente como yo ahora], se canso de todos los días ver lo mismo al cruzar la puerta de la casa, de escuchar cosas que ni le interesan y que todo allá afuera, este para producir “ruido” y nada más que eso. ¡Qué ancias por volver a cuando era niño! y no existía nada peor que los regaños de su padre que podría molestarlo.

Es por eso que creo, prefirió optar por la opción más sensata, de salvarse él y que se friegue el resto, aunque no dudo que si pudiera hacer algo para componer la situación [su avanzada edad ya no se lo permite] lo haría sin disgusto alguno.

Supongo que esa es la razón del porqué creo, que dentro de la familia, es a el a quien más me parezco, aunque tal vez me esté adelantando mas o menos medio siglo como mínimo, después de todo, el ya surca los noventa y yo todavía ni a los veinte eh podido llegar.

Eso es algo que me intriga, ya que me comporto como él, pero no tengo ni la mitad de su edad ¿Por qué? ¿Porqué es que con quien mejor me entiendo es con mi octogenario abuelo y no con muchos de los corrompidos de mi generación? No lo entiendo aún y supongo que no lo entenderé jamás, pero esto es algo que me ha llevado a pensar, y no sé si alguno de ustedes se sienta así que:

“Tal vez soy uno de esos ancianos gruñones y pesimistas, tristemente atrapado y encerrado bajo llave, en el cuerpo de un joven desbandado, y sin saber aún lo mucho que puede llegar a conseguir si se lo propone con exactitud…”

He ahí una mezcla de dos distintos tipos de comportamiento, que conllevan a generar a alguien que se sienta renegado con la sociedad en la que le tocó vivir.

Y sí, suena bastante raro, pero es la única razón que le encuentro a mi completa falta de animosidad por ser otra parte mas, otra tuerquita, otro clavito [o como diría Daniel F: “Otra gota en la lluvia de ayer”] dentro del “sistema” [si no me entienden, vuelvan a ver la película “Matrix” para que se hagan una idea] que nos rige actualmente.

Me rehuso a pertenecer al común denominador, y ser parte de los problemas que nos molestan a todos, y aunque por mas que tenga en mis manos [y cargando una pequeña bala dentro, guardado celosamente dentro de mi armario] la solución personal a todo lo que me perturba, intentaré hacer algo, tal vez no sea mucho, para generar algún tipo de conciencia sólo en algunos que creo puedan entenderme, con el resto, no creo que pueda hacer mucho, ya que la “ignorancia” y el “haberse dejado influenciar” hace que se lo hayan buscado.

No creo que muchos hayan podido entender esto [lo admito, está medio confuso] pero creo que ahí radica la idea, que solo algunos puedan comprenderlo, y otros pues, tampoco es que necesiten hacerlo, son felices dentro de su estupidez.

De todas formas hay un buen dicho que dice:

“Si no puedes ser parte de la solución, al menos, no seas parte del problema”

[O algo parecido, pero se entiende]

A lo que yo podría corregir escribiendo que:

“Dejar de considerarnos parte del problema desde un principio, lo empeora mas, querámoslo o no estamos de por sí dentro de el… La idea radica en tratar de no seguir siendo iguales al resto, e ir sólo un poquito, en contra de lo pre establecido”

Así de simple, espero que alguien haya podido entender el punto, me basta solo con que uno lo haya hecho, eso es todo…

"Sobre mi hombro llevo lo que pienso... Instaura una pequeña anarquía, altera el orden establecido, y empezará a reinar el caos..."


“Año tras año, y dentro de tus metas, ahí metido otra vez…”

No me hubiera percatado de el día que se supone que es, si no fuera, en primera instancia por el despertador que me trajo de nuevo a la vida, la luz que entra por el borde de la ventana y que cae directo a mis párpados entreabiertos, la ropa con aroma a tabaco [y otros olores que no puedo reconocer pero que tampoco deseo hacerlo] regada por todo el suelo de mi habitación, el cabello aparentemente todavía húmedo, pero sobre todo y no menos importante, por el tremendo dolor de cabeza y las pocas ganas de levantarme [porque de hecho, acabo de despertar y por más que lo intento no consigo acordarme de mucho]

Y bueno, creo que es momento de metérselo dentro de la cabeza y aceptar irreparablemente, de que quiéranlo o no, les guste o no mucho, les agrade o les desagrade… otro estúpido año más a acabado, y no hay vuelta alguna que darle…

Particularmente [y no sé ustedes] estoy mas que contento de que este catastrófico, desgraciado, para el olvido y sobre todo perturbador 2011 haya terminado por fin [aunque estoy casi seguro que probablemente el 2012 me traiga nuevos y mejorados problemas] pero al menos, se supone que a partir de ahora, se puede “empezar nuevamente” eh intentar que las cosas esta vez vayan por el rumbo deseado [yo intentare que todo vaya “incorrectamente” y del “lado opuesto” del camino como siempre lo eh deseado, tal vez y así no me sienta tan desquisiado estos perturbadores nuevos 365 días que se me avecinan todavía]

Y como sea no se para ustedes, pero este día en especial, para la gran mayoría de gente, no significa otra cosa mas que “descontrol” “ebriedad por doquier” “vergüenza póstuma” [sabes que la tendrás] y sobre todo, “Alzheimer de unas seis horas como mínimo”, de las que de la única forma de enterarte que se supone que hiciste dentro de ellas, será casi nula, y tendrás que sumirte a las distintas versiones de tus conocidos [con factor de exageración del sesenta por ciento como mínimo] y que no te encontraron precisamente, en el mejor de tus estados.

Pero a pesar de todas estas pequeñas distracciones, siempre está presente algo extra, que peculiarmente, caracteriza a este día aún incluso mucho más que los festejos por doquier, y abrazos incontables que se dan cuando el reloj decide colocarse a la medianoche y anunciar el fin de un año y el inicio de uno totalmente nuevo.  Y es por supuesto, el llamativo ánimo popular de “volver a empezar” “rehacerlo todo para bien” “cumplir tus objetivos pendientes” y “hacer de una vez por todas que esa persona se fije en ti” de alguna otra manera por más de que ya no sepas cómo será nuevamente, algo tendrás que volverte a idear.

¿Pero cuales son las maneras más populares de proponerse todas estas cosas? y es que a la llegada de otro calendario en la pared , no se “supone” que simplemente uno deba decirse que simplemente este año, y a comparación del anterior, uno hará aquello que a estado posponiendose cada primero de Enero desde hace mas o menos media década y que hasta ahora no ha logrado concretar.

Es por eso que a pesar de todo, las personas [y me incluyo con alguna] siguen usando esas llamadas “cábalas de fin de año” que se supone deberían ayudar a cumplir esos tan anhelados sueños que tienen, pero que [lo saben perfectamente] casi nunca llegan a concretar con honrosas excepciones, y curiosamente son aquellas personas los/as que mas “suerte” poseen de por medio, los que se bañaron en ruda, se hicieron un arreglo facial o engañaron a algún “gringo/a” [expresión peruana utilizada popularmente para referirse a una persona que llega de un país extranjero] quienes únicamente lo consiguen [así que como entenderán, no suelo lograrlo yo tampoco]

Y en ese caso, para el resto de la gente “común y corriente” que no pudo [o no quiso como yo] pagarse una “buena fiesta” “un reventón de año nuevo” porque no tiene los recursos suficientes [o sabía que se sentiría bastante perturbado ahí dentro si lo hacía, al darse cuenta de lo feliz que puede ser sin ti aburriendola/lo a su alrededor y al lado de alguien que le agrade más] con treinta soles como mínimo… no nos queda de otra que hacer uso de el popular “calzoncillo amarillo” las “12 uvas”, [una para cada deseo] “quemar nuestro muñeco de cartón”, “correr con sus maletas alrededor de su casa” hacerse un “baño de florecimiento” [esa no la intenté ni pienso hacerlo] y otra serie de cábalas que ya no puedo acordarme pero que también son muy utilizadas, esperando a que funcionen… pero año tras año, jamás lo hacen y año tras año también, y ante la falla perpetua de tu “infalible imán de llegar al objetivo”, te lo vuelves a proponer usando nuevamente el mismo método cabalístico que sabes bien que no funciona, pero al que ciegamente, le sigues confiando tu suerte.

Y saben perfectamente que tengo la razón, excepto por honrosas excepciones, de todo lo que se proponen el primero de Enero de cada año, sólo se llegan a cumplir a cabalidad a lo mucho un cuarenta por ciento de lo que quisiste [eso viene a ser ¿Unos tres o cuatro deseos de tus doce tal vez? Discúlpenme si me equivoco, no soy bueno con los números] y eso no es nada agradable que digamos, pero tercamente un año más lo vas a volver a intentar, quien sabe si para esta vez al fin puedas conseguirlo [no te confíes mucho]

Pero ¿Cuáles son esa clase de deseos que pospones año tras año esperando que alguno [porque el tercero ya paso hace bastante] sea el vencido?

Al menos yo no puedo saberlo con exactitud, pero indagando un poco, conseguí sacar una pequeña listita de los que considero como los más comunes:

  • Para los desempleados pues, un empleo [bastante obvio]
  • Para los que tienes un trabajo, un ascenso
  • Para los que trabajan en demasía, más días de descanso
  • Para un mendigo, un lugar donde vivir
  • Para una madre, lo mejor para sus hijos
  • Para un anciano, no morir antes de haber cumplido todos sus propósitos
  • Para un cantante, ser famoso
  • Para tu perrito, un buen hueso
  • Para bastante gente, que esa persona al fin pueda fijarse en ti y alguna vez pueda llegar a sentir lo mismo que ustedes hacia ella/el por más de que ya te haya dejado un “NO” rotundo estampado en la frente y mas o menos un entero mes de indiferencia que a ti te carcomió las entrañas, y que seguirás pagando por el resto de tu vida porque ya nada será igual después de eso, tal vez [este es probablemente el deseo pospuesto más común entre todos, porque a pesar de que sea lo que sea que uno intente… año tras año esa persona aún los ve como un/a mero/a desconocido/a o peor aún, como su eterno/a mejor amigo/a. Y creo que para cualquiera, una situación así puede llegar a ser bastante frustrante]
  • Y por supuesto particularmente para mi [y basándome un poco en el anterior, pero sólo un poco y más que todo por la manera de dárseme las cosas] un buen revólver para guardarlo en el armario, y usarlo en el momento mas oportuno o cuando sea necesario en verdad.
  • Y etcétera, etcétera, etcétera… ya no se me ocurre algún otro, pero sé que existen cientos más.

En fin, esas son algunas “proposiciones populares” que año tras año, seguimos intentando, pero que al final dentro de este no hemos conseguido cumplir a pesar de haber sudado sangre por intentarlo durante 365 días, y que por consiguiente, vuelve a estar en nuestra lista de deseos, al inicio de uno nuevo. Quiéranlo o no, estén de acuerdo o no mucho, saben que en la gran mayoría de todo lo que escribí [con excepciones de persona a persona y añadiendo muchos mas deseos a la lista] tengo la razón.

Pero en fin, este post ya se me tornó aburrido otra vez así que, no me queda nada más que decirles, que sinceramente, espero que este año cumplan la mayoría de todo lo que se propusieron, y lleven nuevamente como promesa para el próximo año, cada vez menos deseos repetidos… porque como sea, yo ya llevo un año con uno en particular y creo que me veré obligado a posponerlo otra vez hasta el próximo año también. No me queda de otra…

[“Lo sabía, yo solito me lo busco, y lo consigo… No sé por qué siempre pienso que estas durmiendo, cuando sé perfectamente que sólo estas sonriendo gracias a alguien más en algún lugar…”]

Mis mejores deseos, y que todo les vaya “bien”. Qué ironía…

"Tanta gente reunida en un solo lugar, esperando a volver a prometerse el cumplir algo, que hace un año ya, también se propusieron..."