Archivo mensual: diciembre 2011

“¿Alguien que se le acurra, alguna buena manera de escape?”

Bueno bueno, ya estuvo, fue suficiente y demasiado para mi gusto, sé que este no es un Domingo cualquiera y que se debería suponer que conmemorara la fecha, y sí, se me paso por la cabeza el romper el libreto por esta semana y escribir algo relacionado con pues “Navidad” y toda su “felicidad del caso”.

Al principio lo intente, coloqué esos clásicos temas sobre, los villancicos cantados por tu abuelita, sobre las lucecitas de bengala que los pirañitas de la calle encienden para perturbar los oídos sensibles de cada perrito en la ciudad, el pavo [por cierto, un aplauso por cada uno de ellos que murió estos últimos dos días], el panetón de todos los años, el chocolate caliente que nos quemó la lengua, la unión familiar y claro, no debemos olvidarnos de ¡blah! ¡blah! y por supuesto, tampoco podía faltar mi estimado….¡blah!. Pero al cabo de cinco minutos, todo eso empezó a aburrirme, demasíada azúcar para mi gusto y me di cuenta que particularmente en este año, y a comparación de los anteriores, ya no me sentía tan contento de que esta fecha, al fin hubiese llegado, así que siendo de ese modo, lo pensé muy bien por un par de segundos más, así que, deseché al instante ese primer texto que había escrito, y lo intercambié mágicamente o por azares de Papá Noel [que no te metió en su bolsa, te envolvió ni te colocó sigilosamente debajo de mi arbolito como se lo había pedido, eras lo único que deseaba] por uno algo menos llamativo, pero con mas verdad y crudeza no expresiva pero asumible entre sus líneas.

En consecuencia, no espero arruinarles su día tan especial, y aunque ya había dejado un pequeño adelanto del texto unas horas atrás y que solo unos cuantos pudieron leer [o eso se supone] igual se los dejó a continuación…

“Alguien de por ahí cree que fuese posible que me pueda facilitar el poder ayudarme e idearse algo, para que de alguna manera o con un método particularmente raro este año, yo me pueda escapar olímpicamente de mi abuelita y así conseguir evitar la navidad? sino, supongo que voy a tener que conformarme, en verdad le estaría eternamente agradecido…”

Sinceramente la razón no es que no me agrade en lo más mínimo tantos abrazos y saludos repletos de buenos [a veces hipócritas de ciertas personas] deseos, de hecho debo admitir que hasta hace un par de años atrás, esta fecha era mi favorita de todo el calendario por la cual contaba los días horas y minutos para presenciarlo, pero particularmente esta vez, y aún no lo comprendo ni sé como explicarlo, la emoción se me ha terminado de una buena vez [será tal vez porque cada día me van quedando menos días, es relativo] y  he pasado de ser un fanático navideño come panetón, revienta cohetes, canta villancicos al pie del nacimiento impulsado por su abuelita sin ningún reparo, a uno de esos grinchs [o como se escriba] que por momentos desea quemar el arbolito, cortarle la lengua con sus propias manos a cada uno de los toribianitos y recibir la media noche metido en su cama o sentado en su patiecito mirando al cielo buscando a su Luna [que estas fechas ni se le da la gana de aparecer, creo que ya se olvidó de mí, lo que hace que me desanime, aún mucho más]

Si, lo sé, bastante raro, [y no, no estoy empezando con mis cosas nuevamente] pero es que tengo mis propios motivos como para querer este año, evitar los litros de chocolate caliente vertidos en mi taza, no ver rodajas de panetón perfectamente cortado en la mesa, u oler el aroma a pavo recién horneado y mucho menos engullirlo a la hora de la cena.

No lo entiendo muy bien pero creo que recién pude darme cuenta de el verdadero significado de este día, que no es para nada el que debería tener, y no es que vaya a quererles arruinar su noche buena volviendo a decirles que sinceramente, nos estamos olvidando de cosas tres veces mas importantes que unos cuantos regalos, una buena cena, o que innumerables luces hipnotizantes en alguna ventana, total, eso ya lo saben, y hasta en mi misma familia estamos consientes de eso.

Solo me queda decirles que tal vez la única razón por la que me sienta así es que:

“No me gusta la idea de saber, que mientras yo y casi todos estamos comiendo nuestra pierna de pavo poco antes de la media noche, teniendo nuestras tazas repletas de chocolate caliente, obsequios envueltos en nuestras manos y que será un gran día para pasarla en familia…. Allá afuera a no muchos metros, alguien solo se esta preguntando donde demonios pasará la noche, y qué se supone que le dará de comer a sus hijos. Y lo peor es que así lo quiera, tampoco es que pueda hacer mucho. Así de simple… eso jode en verdad”

De todas maneras igual, no encontré mejor manera de expresar esto que escribiéndolo, así que en este caso, solo me queda desearles una muy Feliz Navidad al lado de todos los que mas quieren, creo que eso es todavía algo que no ha cambiado mucho. Pásenla genial…

En fín, tadabía sigo con mis animos de perro muerto un veinticinco de Diciembre, asi que aún debo preguntarles por más que esté por acabarse:

“Alguien que sepa, cómo podria yo perderme en este día?”

[Disculpen por la pequeñez de este post, como entenderán, el querer escaparme en estas fiestas irónicamente, hizo más ajetreados aún estos últimos días]

"Ninguno de ustedes se ha percatado, pero en este día, abolutamente todo, se encuentra al revez..."


“Nada mejor, que un buen rato de insomnio…”

“Tres de la mañana con cuarentaisiete minutos y dieciocho [diecinueve; veinte; veintiuno; veintidós;…] segundos… no puedo dormir”

Es el momento exacto en el que puedo empezar a notar cómo es que muy lenta y tediosamente, un pequeño haz de luz alcanza a penetrar a través de una de las innumerables rendijas de la ventana de mi habitación, e impacta directamente sobre mi nuca. Es también justo ese preciso instante, en el que esas avecitas que armaron su nido debajo de alguna teja del techo encima mío, comienzan a hacer esos  ruiditos irritantes producidos por sus picos característicos que la naturaleza les otorgó [no intenten corregirme diciendo que Dios fue quien se los dio porque ahora no estoy para discutir esos temas] para despertar a sus pichones, es también cuando mi gato empieza a rascar la puerta desquiciadamente en señal de querer salir afuera a hacer quien sabe qué, [no seré yo quien se lo permita] también cuando los innumerables roedores vuelven a la seguridad de sus guaridas, cuando el abuelo enciende su radio [está medio sordo, así que todos pueden escucharla claramente menos, por supuesto, él] y sobre todo, cuando la tan anhelada obscuridad, deja de ser perpetua y este momento de tranquilidad comienza a perecer con cada nuevo segundo que el reloj de pared me indica que transcurre…

Así que me pregunto:

“¿Por qué será que como toda la gente “normal”, hasta ahora no estoy durmiendo?”

Bueno, no creo saber ni poder responderlo con exactitud, de hecho, si no fuera porque allí afuera, el estúpido sol ya haya empezado a perturbarme con un venidero amanecer, por ende con otro día más, otra marca en el calendario y en consecuencia, con sorpresivos y cada vez mejorados nuevos problemas… No me habría dado ni cuenta [bastante distraído estaba] que después de tantas horas ya, aun no he pegado un ojo ni por un par de minutos, de la misma manera como en aquellos ahora algo esquivos, buenos tiempos…

Supongo que no estaba mintiendo cuando decía que esos mis momentos de estar a falta de sueño a veces regresaban y se apoderaban de mi cual marioneta de madera atada por hilos de pescar, lo que más adelante traerá como consecuencia aquellas mis ojeras plasmadas ya perpetuamente debajo de mis somnolientos párpados las cuales creo que ahora hasta me caracterizan, esa clara sensación de no querer mover ni siquiera un dedo para hacer absolutamente nada, y los bostezos extensos e interminables sentado a la mesa durante la hora del almuerzo dominical [lo que me trae sagradamente un buen regaño por parte de mi abuela]

“Cuatro de la mañana con dos minutos y trentaiseis [treintaisiete; trentaiocho; trentainueve;…] segundos… aún sigo escribiendo”

Pero, ¿Qué se supone que pudo mantenerme despierto hasta estas horas? ¿Qué fue lo que consiguió quitarme nuevamente el sueño otra noche sabatina y una madrugada dominguera más?

Pues bueno, la respuesta puede ser inferida inmediatamente y sin mayor esfuerzo posible, puedo decir que en este preciso momento, están leyendo la razón”

Y sí, y aunque probablemente los que lleguen a leer esto, que justo lo harán después de probablemente unas cuantas horas de redactado o tal vez más y sin saber e imaginarse exactamente las circunstancias y condiciones adversas en la que fue escrito, ya que al menos para mi [díganme loco] nunca nada más ah podido remplazar el hecho de “escribir” hasta altas horas de la madrugada para así conseguir pasar el tiempo de una de mis maneras favoritas y de esa forma perderme, desubicarme pero sobre todo evitar aburrirme, dentro del tiempo y probablemente del espacio también cuando no puedo dormir [o cuando me dejo llevar y simplemente me olvido de hacerlo, como ahora]… fue así como lo escribí, mientras la mayoría de ustedes se encontraba “disfrutando” su sábado por la noche, en alguna discoteca, con litros y litros de alcohol de por medio, con música que consideran “buena”, sacando los pies del plato con otros/as 6 desconocidos/as, o estando ya para esta hora tirados en alguna vereda de por ahí… yo particularmente, estoy sentado frente a la computadora, ya que esas cosas no me llaman mucho la atención, y en ese sentido me valgo a escribir todo esto porque no tengo nada ni mucho menos encuentro algo mejor para hacer a esta hora [puedo decir que incluso tuve la oportunidad de salir, pero más que no tener ganas, no quise tener que enterarme ciertas cosas que indefectiblemente me hubiera enterado por parte de personas de las cuales no deseo saber donde están, ni de “otra” que no quiero saber que puede estar haciendo [aclaro, no son celos o tal vez ¿lo son?], eso de verdad me molesta, aunque de todas formas de alguna u otra manera, siempre termino por enterarme… es bastante frustrante]

“Cuatro de la mañana con nueve minutos y cuatro [cinco; seis; siete; ocho;…] segundos… la luz todavía mínima en mi nuca, ahora llega hasta el teclado”

Pero bueno, díganme idiota, pero aquí estoy “echando a perder una salida de sábado” solo por escribir, en verdad no me importa lo que piensen, sólo sé que estoy feliz de haberlo hecho.

En fin, avoquémonos al tema que comienzan a entrarme ciertas ganas por irme a dormir y dejar esto por finalizar para mañana por la tarde, pero si hago eso, será un total desperdicio, y en ese sentido, debo continuar.

Así que entonces, lo he pensado bastante desde hace como unas tres horas sin cerrar los ojos como debí hacer, y no se me ocurrió ningún otro tema más que el escribir sobre lo que exactamente me está sucediendo en este preciso momento, después de todo, ¿Qué mejor que escribir sobre el “insomnio” cuando precisamente uno se encuentra en una situación calamitosa de “insomnio”? ¿Verdad?”

Y es que es justo como estoy ahora, no es porque no desee dormir, sino porque simplemente no puedo hacerlo [¿O acaso esperaban que me prive de dormir sólo por simple gusto? No lo creo]

Pero, ¿Cómo es que alguien puede llegar a tener insomnio? ¿Cuál es la causa de este? ¿Qué puede empeorar aún más y hacer que las esperanzas por poder dormir desaparezcan? Estas son algunas preguntas que se me pasan por la cabeza ya que ni yo mismo lo consigo entender, pero que aun así intentare responder no desde la perspectiva de alguien que duerme sus ocho horas diarias y que tiene el suficiente tiempo para dar una respuesta “clínica” y “bien estudiada”, si no mas bien, desde el punto de vista de un “insomniado confeso” como me gusta llamarlo y que esta pasando por todo eso en este momento, de todas formas, no creo que haya mejor definición del “alcoholismo” que la de un “alcohólico” ¿Verdad? Tampoco creo que te puedan dar mejor opinión sobre la “drogadicción” que por supuesto un “drogadicto” ¿No? así que por lo tanto, creo que nadie mejor que alguien que sufre de “insomnio” para hablarte de este tema [por más que alguien como yo sea el que lo haga, creo que estoy mas preparado que cualquiera]

“Cuatro de la mañana con diecisiete minutos y cuarentaicinco [cuarentaiseis; cuarentaisiete; cuarentaiocho;…] segundos… esto de estar poniendo la hora, minutos y segundos exactos, comienza a aburrirme”

¿Cómo sé que padesco de insomnio? Creo que primeramente puedo darme cuenta porque tengo muchas ganas por dormir, pero no puedo, porque observo la “reconfortante almohada y las abrigadoras frazadas” pero aun así, no tengo deseos por hacer uso de ellas, porque cierro los parpados pero no se mantienen así por mas de cinco segundos  y más, porque aunque lo intentase y me predisponga a conciliar el sueño, se perfectamente que no lo conseguiría y que tan solo terminaría tirando las frazadas al suelo como consecuencia de estar dando tantas vueltas dentro de la cama y todo por intentar encontrar algo de sueño.

¿Pero que ah podido causar esta reacción en mi cuerpo? Aún no lo sé, puedo decir que siempre he tenido insomnio, pero en esta magnitud, de no haber dormido nada e incluso hasta el hecho de amanecerme, no sucedía desde hace bastante tiempo, como aquellas veces en las que incluso, salía al patio a sentarme en alguna de esas sillas con el simple propósito de “observar la Luna y nada mas” [supongo que en ese momento todavía veía a la Luna como algo alcanzable para mi].

Desde aquellos días bastante tiempo a pasado, y es muy raro, porque curiosamente no he necesitado de café en toda la noche [y sí, esa es toda una hazaña] es por eso que todo esto es demasiado extraño para mí, y supongo que para cualquiera lo sería, eso por supuesto, si es que en este momento no están llegando a sus casas, caminando en puntillitas para no despertar a sus padres [indefectiblemente se darán cuenta, lo saben].

No estoy seguro como vaya a terminar después de esto, tal vez y hasta ya habrá amanecido cuando termine de escribir, o tal vez y no pueda volver a dormir en todo el día, pero creo que algo productivo siempre puede salir de el hecho de tener insomnio o el de haber desperdiciado este sábado por completo [de esto último me alegro mucho más] tengo la sensación de que eh sentado un precedente para mi mismo y de esta manera, dormir para mi se ha hecho opcional, o eso es lo que se me puede ocurrir a estas horas de la madrugada, cuando ya veo algo mas de luz, y eso me irrita los ojos…

Supongo que como dicen “ya estoy escribiendo de sueño” nunca antes le había encontrado un sentido a esa frasecita que escuché alguna vez, pero que ahora tiene un significado bastante profundo, puedo decir… supongo que debo dar por terminado este escrito, ya que creo que puedo llegar a colocarle cosas todavía con mucho menos sentido. No se preocupen, yo me entiendo…

“Cuatro de la mañana con trentaitres minutos y cincuentaiuno [cincuentaidos; cincuentaitres; cincuentaicuatro;…] segundos… creo que iré a intentar dormir de una vez, antes que la laptop se incendie, o explote, ya da igual”

"Desde aquellos buenos tiempos, sentado afuera en la obscuridad, cuando conseguir verla por encima mió, era el único motivo..."


“Todavía no puedo [ni podré] sacármelo de la cabeza…”

“¿Más positivo? ¿Menos pesimismo?… ¿A qué te refieres con eso?”

[¡Es oficial! En definitiva ahora si ¡Ya no entiendo nada! estoy cansado, agobiado, necesito volver a ser el estúpido de antes, [tal vez así pueda ser tomado en cuenta] ya no quiero seguir de esta manera, atado, celoso e intranquilo… Pero, ¿A quién quiero engañar? Por más que desease rendirme, no podría hacerlo, es como un lazo que tengo atado al cuello y por momentos no me deja respirar, ni hoy, ni mañana, ni nunca…

Creo que ya tú [si, tú] entiendes a lo que me refiero ¿No es verdad?]

En fin, intentemos dejar de escribir en dirección hacia una “singular” en específico como lo estoy haciendo ahora, porque en verdad y aunque lo quisiera, la cuestión esa ya no tiene caso, así que trataré de avocarme desde ahora por hablar estrictamente en plural, como se supone que debí hacerlo desde el inicio.

Pero aguanten ¿Creen que solo por esta vez fuese posible que me dejen terminar lo que ya había empezado en un principio? Sé que es bastante aburrido y hasta estúpido, pero creo que es pertinente, para cerrar con esto y no volver a tocarlo. Prometo que después no volverán a leer nada parecido.

A pesar de todo, tan solo creo, [y no puedo evitar pensar en ello] que no estoy haciendo las cosas verdaderamente “mal” como creí que las hacía, y que es precisamente esa la razón, por la que volviendo a escribir para y según una específica “singular” [que a propósito no sé si se vaya a dar el tiempo de leer esto al menos hasta aquí, pero si es que lo hace no le será tan agradable y seguiré aburriéndola] las cosas no van a poder volver a ser como antes, o se supone que esa es la razón que me dio, así que de esa manera, me colocó y me detalló dentro de una situación de “pesimismo” y “falta de ánimo” en vista de que eso es lo que puede ver proveniente de mí, aunque en verdad yo no sepa porqué, ni mucho menos a qué se refiere con eso.

Supongo que deberé asumir y aceptar que soy así como me dice, que me falta ser más positivo, que eso en verdad es preocupante y que ese es el principal motivo, por el que ahora yo le deje de importar como antes [no lo entiendo ¿Por qué tienen que cambiar las cosas solo por ese motivo que no creo tener? ¿Pesimista yo? Pero en verdad ¿Será esa la razón?]…

Pero ya, finiquitado el tema, empezaré por escribir lo que de verdad me interesa, y por lo que estoy haciendo todo esto.

Aun así, por más que lo pensé y le di vuelta tras vuelta al tema, y como sé que no voy a poder dejar totalmente de lado esta situación, [primero solo escribí el anterior párrafo y no tenía intención de mostrárselo a nadie, así que volví a empezar intentando idear algo nuevo, pero ya lo ven, no me lo puedo sacar de la mente]he decidido que la usaré en cierto sentido esta vez también, ya que a pesar de todo la considero bastante interesante, pero será con la única diferencia, de intentar darle un vuelco hacia otro sentido muy distinto y evitar aburrirlos con lo ya leído anteriormente.

Así que [y este momento ya se torna bastante repetitivo] como ya lo asumirán si leyeron desde el principio, esta vez intentare a hablar, sobre cómo alguien, que por cierto ya está completamente arto y conformado a que todo le sea de la misma manera fatal durante su vida y con lo que sea que llegue a hacer [no me referiré solo a mí] porque probablemente absolutamente todo le sale mal, porque aquella persona “especial” no “lo toma para nada en cuenta” como él quisiera, porque se le murió su perrito, porque no encontró café en la despensa, porque su equipo de futbol volvió a perder, porque su mamá no le cocina lo que quiere, porque una noche de esas no hay Luna, porque no quiere fumar pero aun así lo hace por estar más tranquilo, porque se golpeó el dedito meñique del pie, y porque especialmente, ya lo intento absolutamente todo [y cuando digo “todo” me refiero a “todo”] y a pesar de eso aún no logra poseer lo que más anhela… Pueda conseguir y tentar, el hecho de poder ser más “positivo” [como quieren que sea a pesar de no tener motivos ni mucho menos ánimos para intentar serlo] y a la vez también menos pesimista [lo sé, lo sé, yo no soy el indicado para hablar de esto, y quizás hasta el peor, pero solo denme la oportunidad de brindarles mi pequeño e insignificante punto de vista, ya que de esa manera, también puedo conseguir arrancarme esa espinita encarnada que tengo desde hace un par de anocheceres y que hasta ahora no deja de molestarme.]

Empecemos primero por definir “Pesimismo”; en sí, si me piden exactamente dar un concepto y una definición clara, pues, no sabría cómo poder hacerlo, pero, a manera de una opinión personal, puedo decir que:

“El pesimismo”; es el pensamiento, sensación y opinión “derrotista” ambientada previamente a que concluyan una serie de situaciones que se están dando en un determinado tiempo, y por el que se espera, finalice siempre de la peor manera.”

Es decir [en cristiano] es que cuando algo te esta llendo aparentemente “bien” hasta cierto punto y es lo que esperas, en ese preciso instante recuerdas una serie de situaciones previas y comienzas a creer y adelantarte de alguna forma en que todo [a pesar de lo aparente bien que este andando] terminara muy mal y terriblemente a comparación de lo que en la mejor situación se desea, porque en definitiva y en consecuencia después de un rato, dicho y hecho, sagradamente así es como termina, completamente mal como no se quería, pero que ya se premeditaba…

¿Pero porque sucede esto? Como ya lo había dicho, radica simplemente, en “las experiencias” pasadas que uno tiene y que siempre han acabado de una trágica manera, a pesar, de haberlo intentado cuantiosas veces y sin dejar de lado nada que pueda servir una tras otra y otra vez con el mismo estúpido resultado de siempre… Ahora, si me dicen que en definitiva es porque uno no lo intenta lo suficiente, porque no le pone todas las ganas, que aún falta por esforzarse bastante y bla bla bla pues… díganme entonces:

“¿Qué más quieren que haga?”

Si eso no es suficiente para que uno se desanime por completo entonces ¿Qué lo es?…

Ahora [para evitar alargar mucho este tema] hablemos del “Positivismo”;  pero no el positivismo desde una perspectiva filosófica, hablo de un positivismo de “animosidad” de “ganas” de esperar que todo te saldrá bien, de creer que a pesar de todo terminará de la mejor manera… Sí, ese positivismo del que puedo decir, es bastante raro para mí.

Puede que muchas personas puedan ser “positivas” perfectamente todos los días, lo entiendo, pero para gente como quien escribe esto, eso se torna bastante difícil, el esperar lo mejor “siempre” es algo que solo unos cuantos tienen la dicha de conseguir, porque efectivamente, es así como les suceden las cosas, completamente bien como las esperan.

Pero bueno, después de saber qué es lo que pienso sobre estas dos características que se supone me “identifican” y que ahora me atormentan de la peor manera, en ese caso, avoquémonos a la pregunta principal y de más importancia:

“¿Cómo puede dejar uno [después de pasar una y otra vez por todo lo antes ya descrito] para dejar de ser un completo “pesimista” y empezar a ser un poco más “positivo”?”

Pues bueno, déjenme decirles que esa pregunta tiene una respuesta bastante sencilla y la que no me ocupara más de una simple línea [incluso menos].

Debo decir entonces que:

“Si supiera cómo, ¿No les parece que no escribiría acerca de esto?”

Y si pues, bueno, lamento decepcionarlos tal vez, pero no tengo la menor idea de cómo podría alguien dejar de serlo, a pesar de que se supone que yo soy el perfecto ejemplo de “pesimista” y falto de “positivismo” pero tal vez será que tan acostumbrado estoy a todo eso, que ya ni cuenta me doy…

No sé si lo hayan entendido [no me sorprendería si no] pero como dicen, cuando no se puede a pesar de haber intentado y agotado todas las maneras habidas y por haber pues…

“¿Qué se le hace? ¿Verdad?”

[Si claro, como si en verdad pudiera dejarlo todo de lado así tan fácil, no saben cuánto llega a perturbarme y entristecerme todo esto, la cabeza me va a terminar por explotar]

Pero bueno, creo que hasta aquí llegué esta vez también, supongo que es cuando debo terminar con esto porque si no lo único que conseguiré será  perturbar y hacer más difíciles las cosas con esa “singular” de la escribí en un principio, porque en verdad, no deseo que todo tenga que ser así tan diferente, y todo porque le preocupa que yo  sea tan poco “animoso”.

Creo que desde ahora, deberé intentar ser un poco menos “pesimista”, evitar también mencionar que por momentos deseo meterme un balazo directamente a la cien, [aunque primero tendria que agenciarme una pistola o cualquier tipo de arma de fuego con un par de balas como mínimo para evitar dar marcha atras] y empezar por tratar de convertirme en alguien un poco más positivo, porque de todas formas…

“No quiero que sea diferente, eso en verdad, terminaría por hundirme aún mucho más…”

[Necesito su ayuda]

"En ese preciso instante, donde ya sabes cómo terminará... pero que aun así todabía lo intentas, una y otra vez, sin entender el porqué..."


“Algo que nos ponga… ¿De buen humor?”

Debo confesar, y aunque me pese en el alma sobre todas las cosas, e indique consecuentemente lo muy bajo que he caído últimamente… que esta vez no se me ocurre nada bueno para poner aquí. [En sí creo que nunca pongo algo bueno, así que mejor diré que no se me ocurre nada “que valga la pena”]

Y sí, hoy no tengo nada en verdad, simplemente, mis ganas se encuentran por los suelos, y de ese modo, esta cuestión por hoy ya no me importa mucho que digamos. Creo que por esta vez, nada que yo considere interesante, por más que sepa que a ustedes no, saldrá de mis dedos transmitido hacia el teclado.

En verdad me encantaría colocar un tema puntual del que poder escribir esta vez también, pero supongo que no puedo y es lo que aún no termino de entender ¿Por qué a veces se me hace tan fácil escribir mi serie de estupideces cotidiana, tanto que ciertos días hasta no puedo parar, y porque es que en otras, como esta, no puedo producir absolutamente nada y por lo tanto lo único que me queda por hacer, es limitarme a escribir, sobre que no puedo escribir? [Como justamente lo estoy haciendo ahora]

Pero bueno, tampoco puedo decir que durante el transcurso de esta semana [la cual agradezco que haya terminado al fin, pero que sé muy bien que  las siguientes serán mucho más fatídicas aún] no se me pasaron por la cabeza algún tipo de ideas extralimitadas que me pudiesen servir de la forma que sea, para poder colocar en esta publicación. De verdad que lo intenté puedo  decir, pero creo que ninguna de esas pequeñísimas ideas dieron resultados y frutos positivos que a su vez den como consecuencia y conlleven a una publicación por lo menos algo decente.

Fue en mi afán por encontrar alguna idea, rezago, indicio, desecho o lo que sea que desencadene mis ganas por escribir sobre cualquier cosa en general, que tuve que recurrir a el tener que preguntar por ahí a las personas más cercanas a mi entorno cotidiano, por intentar conseguir alguna idea u opinión de la que pudiese hacer uso, ya que en verdad no me quedaba de otra, era mi última opción, y solo esperaba  que tal vez y solo alguien, pudiese ayudarme a idear algo interesante.

Pero como pueden asumir, a nadie se le ocurrió en verdad [como había supuesto desde un principio] algo que en verdad hubiese podido ayudarme y en consecuencia, terminé por convencerme que esta vez me encuentro completamente bloqueado y que debería dejar de intentarlo. No fue tan malo, claro está, de hecho ya lo sabía desde un principio, pero creo que aun así, terminé bastante decepcionado.

Tan solo fue un simple miércoles por la mañana, en el que quise intentarlo por una última vez, con la esperanza de que por ahí y aún pudiese encontrar a alguien con alguna buena idea, o al menos que pueda servirme de algo. Pero adivinen, como era de esperarse nuevamente, nada de nada…

Pero [y este “pero” vino con un poco de animosidad algo después] cuando ya estaba por rendirme, tan solo una señorita [que en mi opinión es bastante cuerda puedo decir] me dijo algo más productivo dentro de una sola y simple pregunta, que todas las decenas de personas a las que había preguntado antes juntas, aunque por supuesto, al principio tampoco di importancia sin saberlo, pero que más tarde, inexplicablemente, me llamo bastante la atención. De todas formas, no podía esperar menos de ella:

“¿Por qué no escribes algo que, nos ponga de buen humor a todos?”

¿Algo que nos ponga de buen humor? Y más aún ¿A todos? Eso definitivamente no va a pasar, supongo, no creo que pueda animar a alguien con algo que yo pueda escribir y mucho menos a “todos” así que lo dejé de lado [aparte que era muy temprano por la mañana y tenía sueño] era ilógico, o eso supuse.

Pero más tarde y algo más tranquilo para variar, me acorde de aquella idea que me había dado y que opté por desechar en primera instancia, así que de ese modo me puse a pensarla y a imaginarla un poco más detalladamente: “Algo que nos ponga… ¿De buen humor” ¿Seria eso posible para mí? ¿Podría en verdad conseguir levantarle el ánimo al menos a una persona? Pero yendo mucho más hacia el fondo aún… ¿Podría ser posible sacarle una pequeñísima sonrisa a alguien? ¿Yo?

Si, ya lo sé, eso al menos en una persona como quien escribe esto, es casi imposible, no tienen que decírmelo, estoy completamente seguro… Aunque, y sonando algo ilógico, no puedo evitar en seguir pensando en esa pregunta tan puntual y a la vez tan complicada que me hizo esa señorita aquella mañana.

¿Cómo podría hacer yo, para animar a alguien? Particularmente no tengo ninguna gracia en especial, no doy risa, no canto, no toco ningún instrumento… me sé algunos chistes como todos, pero no me sirven de nada porque de todas formas no sé cómo contarlos bien y en ese caso ¿Qué de provechoso puedo sacarles? Creo que ni poniéndome una nariz roja y actuando como un estúpido, podría causarle una ínfima risita a alguien…

En fin, eso es caso cerrado, no podría causarle gracia ni haciéndole cosquillitas a un bebé de dos años, y mucho menos a “todos” en general. Tampoco puedo decir que ni siendo “yo mismo” podría conseguir que alguien sonría, de hecho hablar conmigo es bastante aburrido, de todas formas, en lo único que creo ser bueno, es escribiendo, y hasta en eso, haciéndolo, puedo decir que en definitiva, soy el peor de todos… bastante aburrido ¿No es así?

Sé que debería dar por finalizado justamente aquí este post o simplemente nunca publicarlo, de todas formas se ha hecho bastante tedioso y sin nada mejor para leer aquí, haciéndolo por pasar el tiempo, y por cumplir la consigna de obligarme a escribir cada semana.

Debo decir que hago todo esto principalmente, para no perder la costumbre de hacerlo, y eso es todo, dejando muy en claro, que el pesimismo [si, ese que me ronda cual perro hambriento cada segundo] se apodere de mi cada vez en mayor cantidad, aunque incluso, más que pesimismo, estoy siendo bastante realista, porque de todas formas, no creo estar mintiendo cuando digo que “No podría sacarle ni una mueca a alguien”

Y pues, si no puedo provocar el menor jubilo en alguien que se rie absolutamnte de “todo” [y existen esa clase de personas] mucho menos podré hacerlo con aquel ese otro muy aparte “alguien” en particular, por quien no puedo dejar de acordarme a cada rato, y lograr así que sus “chapitas” como me gusta llamarlas, se sonrojen a causa mía, como me encantaría que suceda en ella, y no gracias a otros que andan, así también como yo, rondándole sin descanso pero que reciben mucho más crédito sin mucho esfuerzo a comparación de mí, como pasa en la realidad. [Eso en verdad debe llamarse “suerte” y a mí sí que me sobra… ¿Bastante pesimista? “Realista” diría yo]

Lamento haber hecho que lean esto [a los que pudieron haberlo leído claro] y pues bueno, es correcto disculparse, creo que debo irme a otra parte con mi pesimismo, y es más, porque si antes no tenía nada para poner aquí, ahora tal vez pueda que se me haya ocurrido algo, pero ya no tengo las ganas por escribirlo.

Pueda ser y la próxima semana, ya no puedo estar seguro, a la vista será…

"Hoy no tengo nada bueno... Pesimismo por todas partes ¿Ya para que?"