“En el desván de la locura…”

No sabría explicarlo con franqueza, y mucho menos tengo los motivos para corroborarlo, pero creo que esta vez también fue ese “algo” bastante contradictorio, y a la vez estúpidamente fuera de lugar sobre lo que ya todos tenemos pleno conocimiento de su insistente aberración para con mi persona… lo que me llevo a querer escribir sobre este nuevo y aburrido tema que les he traído a continuación, para intentar explicarlo [e insisto, puedo llegar a ser un completo ignorante y por lo tanto no deberían tomar en cuenta lo que lean aquí] desde mi incoherente e inusual punto de vista.

Me refiero por supuesto, a otra simple y extenuante duda, de las que suelen aparecer y dárseles por hacer el papel de ese “algo” que constantemente tiene que continuar molestándome, ahí metido dentro de mi cráneo, de por sí ya bastante perturbado. En consecuencia, y para no perder la costumbre, es lo nuevo que en estos días, no me permite respirar ni dormir tranquilo y fuera de preocupaciones sin sentido, claro está, aduciendo y dando a parecer, que alguna vez nada ni nadie me hubiese sacado de mis cabales…

Últimamente [o tal vez desde hace bastante, si no que recién me di con la sorpresa] llegué a pensar muy seriamente, que en el transcurso de todos estos últimos meses o años, da igual, he comenzado a perder una “cierta noción de la realidad” no logrando mantener estable la “poca cordura que creí que todavía me quedaba y caracterizaba” y teniendo la sensación de que “me aspiran, inhalan, absorben y chupan el cerebro” con un sorbete plástico de esos de fiestita infantil, directamente por el orificio de la oreja. [izquierda, supongo]

Pero ¿Exactamente que quiero decir con esto? no estoy seguro ni mucho menos quiero estarlo, al fin y al cabo, es una simple sensación a la que no debería darle la menor importancia, claro está. Pero en vista de que me empiezan a picar los dedos por escribirlo y ya que inicié con el tema, supongo que debo intentar explicarlo… Creo que todo se remonta a algo que me sucede muy a menudo, y acerca de lo que me veo en la clara obligación de preguntar a los demás por simples, formales y minuciosos detalles estadísticos… Si es que pueda ser alguna vez, que les suceda o que les haya sucedido lo mismo. [para ver si tal vez no soy el único idiota, por supuesto]

Así que, aquí les va…

“¿Jamás les ha pasado antes, que de un momento a otro y sin previos motivos en particular que lleven a las consecuencias de ponerse a pensar o creer que pueden enfrascarse, meterse, enrollarse, apachurrarse, doblarse, arrugarse, o lo q sea que termine en el sufijo “arse” [con ciertas excepciones a la regla claro] de tal manera dentro de sus propios pensamientos; como para que absolutamente todo a su alrededor, y me refiero en primera, a personas, sonrisas, voces, luces, sonidos, rostros e infinidad de cosas y situaciones que podemos encontrar en cualquier cotidiano día que a uno [y cuando digo a “uno” me refiero especialmente a mí] pueda perturbarle, molestarle, embaucarle, engañarle y todo lo que termine en “arle” [otra vez con ciertas excepciones]  pareciese desaparecer, como si absolutamente todo lo que esté al exterior de su piel y demás no existiera, como estando apartado dentro de una burbuja imaginaria llena de humo de tabaco y el aroma a café mañanero recién hecho… Sin  nada más que sus propios recuerdos, pensamientos, extrañezas, gustos, y demás actitudes propias, de las que ocuparse?”

Tuve que dar por finalizada la pregunta por motivos estrictamente profesionales [me cansé y confundí, de hecho, ya no estoy seguro ni de si la pregunta sea entendible] pero para resumir y evitar conflictos del tipo “interpersonal” si saben de lo que hablo, [lamento tener que ser tan crudo, pero empecé a aburrirme] pues:

“¿Nunca mandaron literalmente al carajo todo lo demás y se dedicaron solamente a sus asuntos personales olvidándose de la nada y mucho menos lo de nadie?”

En fin, a mí [para variar] me pasa, y muy a menudo…

No sé si a ustedes también les haya sucedido, probablemente sea que no, pero es eso justamente, el creer que soy el único tipo al que le suceden esa clase de cosas y situaciones raras que no le andan rondando cual perro hambriento a cualquiera, que me han llevado a creer seriamente en que…

Me he vuelto un jodido “loco” de remate, y sin nada que se le pueda hacer, aunque no esté todavía muy seguro también… En uno de esos catalogados como “Sin remedio, denle su agüita de manzana y mándenlo directo al manicomio” que todos llegan a detestar en algún momento de sus vidas.

[Ok, lo admito, pueda ser que esté exagerando un poco, pero supongo que creen saber a lo que me refiero, o tal vez no, cuando hablo de  tener los síntomas claros de “locura” ¿No es así?]

Pero ya, ordenémonos un poco ¿Está bien? como ya habrán podido darse perfectamente cuenta, esta vez se me ha dado por escribir acerca de “la locura” y todas sus variaciones. Nos preguntaremos entonces: ¿Por qué será que se da? ¿A qué factor se debe el que una persona se vuelva irremediablemente loca? ¿Cómo puede influir y afectar la manifestación de estar claramente desquiciado dentro de la vida social de alguien? y ¿Dónde se aloja en una persona lo causante de su locura? pero sobre todo, si se da que deseen  preguntarse en primera instancia el ¿Por qué he pensado en intentar definir un tema tan complejo y del que probablemente no sepa nada dentro de este sencillo post de blog? pues, en ese caso, será la primera duda que deba absolver de la manera más clara, concisa y pensada una y otra vez que solo pueden merecerse esa clase de preguntas bien planteadas… debo responder entonces que:

“No tengo, ni la más remota idea…”

¿Pero que esperaban que les diga? ¿Una definición bastante filosófica y teórica? ¿Algo así como que:

“Pues, desde mi punto de vista y a continuación de haber leído varios libros sobre el tema escritos por los expertos más reconocidos en el tema, puedo colegir que; La mal llamada “locura” es un síndrome post traumático que se suscita dentro de el lóbulo parietal izquierdo del cerebro humano a causa de distintos factores tanto físicos como psicológicos, lo que conllevan a un mal funcionamiento de las extremidades tanto superiores como inferiores, una mirada pervertida, expresiones de estúpido y esas respuestas nerviosas que a uno le hacen parecer y confundirse con un perro rabioso de los que hechan espuma por la boca… y bla bla bla?

Supongo que podría hablarles de esa manera, pero la verdad es que ni siquiera sé si esos sean los verdaderos síntomas de alguien que esté considerado como un “loco” y merezca alguna clase de tratamiento.

Pero para el orden social, ¿Qué significa estar loco exactamente? Bueno, creo que podemos empezar por hablar sobre aquellas personas que vemos en la calle y de las que automáticamente uno se aleja, con expresión de susto o de aberración en el rostro, [y no lo nieguen, lo han hecho] que se visten de las peores maneras, aparentando una falta de aseo personal en mucho tiempo y que  caminan por ahí tambaleándose de un lado hacia otro pareciendo unos ebrios de porquería aunque tal vez no lo estén siempre, murmurando palabras inentendibles, o gritándolas al aire sin aparentemente ningún receptor a quien vaya dirigido. Si, para el pensamiento social, esos son los “loquitos” a los que las mamás le dicen a sus hijos “no te acerques a ese señor, te puede hacer daño, esta loquito” o a los que se les tiene gran aberración, por simplemente, tener algún mal funcionamiento dentro de la cabeza.

Pero, ¿Por qué aquella persona, que probablemente en sus buenos tiempo haya sido el hombre más guapo, o la mujer más deseada del entorno, no lo sé, terminó de esa manera y siendo la aberración del común denominador? Nadie puede saberlo con exactitud, solo ellos mismos, pero en definitiva, existió algo que desencadeno esa falla en su subconsciente, y que ahora no los deja actuar tranquilos, porque todavía y durante tantos años, lo tienen resguardado muy dentro de sus memorias y probablemente, jamás salgan de ahí dentro…

Pero no digo que un loco deba actuar necesariamente así, díganme ahora, ¿Acaso ustedes no quedarían totalmente traumatizados después de haber perdido a su familia completa en un accidente o algo por el estilo? ¿No se les volvería un completo trauma psicológico ver morir en sus brazos a sus propios hijos, o a la mujer u hombre que más aman en este planeta? Díganme, si no se volverían “locos” en una situación así, ¿Cómo quedarían?  Y entonces, a sabiendas de todo lo que haya podido pasar esa persona a la que catalogamos como “loca” ¿Aún Seguirían demostrándole aberración? ¿O será motivo para tenerle un poco más de respeto? Supongo que sí, nadie sabe lo de nadie, y no debemos juzgar a alguien por su simple apariencia…

Pero bueno, una persona no puede estar “loca” simplemente por su “cara de estúpido”, su forma de caminar, o por estar hablándole al aire como si le pudiese escuchar. Yo particularmente creo estar loco, por no ser parte igualitaria del jodido sistema, no ser una gotita más de lluvia o un ladrillito más en la pared, creo estar loco, porque me comporto distinto a la mayoría de las personas, por qué creo hacer lo que nadie más, con ciertas excepciones hace, y porque veo solo lo que las personas de “mi condición” podemos ver… [Debo aclarar, sin ánimos de ser discriminatorio]

Muchas veces, caminando por la acera de alguna calle de la ciudad, sin compañía alguna como suelo estarlo y sin nada más que mis pensamientos dentro de mi cabeza, consigo apartarme del medio en el que me encuentro, que las luces no me molesten, dejando de escuchar sonido alguno, sin reconocer a nadie, centrándome en mi cabeza, y en las cosas fantásticas que están todos los días alrededor nuestro, por las que pasamos constantemente y que están a simple vista, pero con las que no nos damos cuenta de que están ahí, por simples distracciones sin sentido….

¿Alguna vez han subido a uno de los balcones de la plaza de armas del Cusco, simplemente para sentarse ahí con una taza de café de vez en cuando a observar el extenso panorama sin echarle un vistazo a los maravillosos cuerpos de las extranjeras, o de las luces y sonidos de todos los locales comerciales que tenemos en el perímetro? ¿Nunca se han dado la molestia de subir hacia el barrio de San Blas, sentarse en alguna de las banquitas de la plaza, observar la Luna plasmada en el cielo e identificar cada ínfimo detalle que en cada esquina uno puede encontrar, pero de los que nadie se da cuenta que están ahí por estar observando nuevamente el movimiento social del entorno? Muchos dirán que sí, que lo ven todos los días y  que no tienen nada de gracia, pero yo les puedo preguntar ¿Están totalmente seguros? Me parece que no, y es específicamente por tener esos “pequeños detalles” a la vista todos los días, que ya ni nos damos la molestia de contemplarlos una vez más, y maravillarnos las pupilas una vez mas. Son todas esas imágenes y planos exóticos, por los que un “gringo” pagaría quinientos dólares tan sólo por contemplar un par de minutos y hasta tal vez habiendo adquirido un solo pasaje de ida, porque está totalmente seguro, que jamás deseará irse de esta magnífica ciudad…

Otro gran motivo causante de “locura” es “la música” por supuesto, y con esto bastantes se identificarán mucho más, ya que sólo “algunos” lograron entender el sentido de la anterior explicación. Pero me refiero a la “buena música” claro está, no a esa imitación de “genero callejero” que no quiero especificar por no herir susceptibilidades, pero que mantiene anonadada a toda la sociedad juvenil de estos tiempos colocando en primera instancia, a la mujer como un simple símbolo sexual. Pero a ese ruido no vale la pena definirlo así que más bien ¿Nunca se han puesto un par de audífonos en los oídos, conectarlos al reproductor musical que tengan a su alcance [ya sea desde un descontinuado walkman, un discman o en último caso un Ipod con una gran cantidad de memoria de almacenamiento] echarlo a tocar, y desde ese preciso instante, desaparecer del mundo entero, y apartarse de todo y de todos, para solo ahondarse dentro de la letra y el ritmo de la magnífica canción que más logra animarlos, que para ustedes debería ser la número uno en todos los rankings y que no pueden dejarla de escuchar una y otra vez sin cansancio? Díganme ahora, si ese no es otro tipo de locura, entonces, ¿Qué es estar loco en realidad?…

Pero muy aparte de preguntarse, ¿De dónde proviene y que define estar loco? ¿Porque no nos preguntamos entonces? ¿Dónde será y específicamente en qué parte de nuestro cuerpo, todas esas sensaciones, visiones y experiencias captadas durante tanto tiempo en nuestras vidas, se alojan y se entremezclan para dar como consecuencia esas actitudes que en un futuro tal vez no muy lejano, se manifiesten externamente para así, al fin ser considerados como unos “orates” sin remedio alguno?

La respuesta es simple y bastante obvia también, todo está dentro de “la mente” más específicamente dentro de la cabeza o como prefiero llamarla, “El desván de la locura”. ¿Pero porque comparar a la mente humana con “un desván”? Pues para todos aquellos que no tengan la menor idea de que es un diván pasen al siguiente párrafo porque no pienso  explicárselos detalladamente.

[Está bien, es una especie de ático, que suelen tener muchas familias en sus casas para guardar las cosas que ya no usan]

Pero para los que si sepan que es uno, pues, podrán entender, que allí es donde se guarda absolutamente todas las cosas de una casa o vivienda que ya no utilizamos probablemente nunca más, para que no estén ahí haciendo bulto, pero de las que se hace uso en el momento más oportuno y sin premeditarlo nunca antes, total, para eso están, por si se las necesita alguna vez. Hasta ahí la comparación con “la mente”, pero es cuando, tu “desván” se llena por la insistencia se seguir metiendo objetos dentro de él hasta haberlo llenado por demás, que en un momento determinado, explota, las puertas se rompen, sus paredes seden, y todo lo que estaba adentro queda desparramado indefectiblemente haciendo trizas el lugar. Ahí es cuando todo se mezcla, y produce las características claras de desastre, que en relación humana, más tarde son catalogadas como ya hemos definido… “Locura”

“Dentro del desván de la locura,
donde la cabeza se perturba y se asfixia,
donde la triste soledad al fin te encuentra,
y logras conseguir tu mejor agonía…”

 

Espero en verdad, que hayan entendido la comparación no tan comparable, y aunque no parezca que tu cabeza y un diván tengan cosas en común, pues, para mí, como habrán podido leer, las tienen y supongo que para muchos también es así.

Con esto me basta para finiquitar este tema que ya empezó a aburrirme nuevamente, y más porque si lo hizo conmigo, no puedo imaginar, que les habrá producido a ustedes…

“¿Se considerarían acaso, ser y estar locos, exactamente así como lo estoy yo?”

En fin, “Y estar loco por sólo… sólo por loco”

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Acerca de eldespistado

Escritor, [No he publicado nada, pero al menos lo intento] lector empedernido y blogger / Si buscas gente cuerda, no soy el indicado / Sobre mí no quieres saber mucho más... Ver todas las entradas de eldespistado

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